10 de noviembre 2005 - 00:00

Cupones bursátiles

Queda poco por decir cuando las aguas bajan mucho y un mercado se queda con muy poco volumen. Los vaivenes del índice pueden ser representativos, o bien un simple simulacro de una de las fuerzas: para dar una sensación errónea a la otra. Ojo, no es ilícito ni es manipulación perniciosa, el utilizar estrategias que desvían la atención del objetivo. Cierto es que esto se ha perdido casi todo, ante la ausencia de las plazas nutridas del recinto, pero se llama -simplemente- «el arte de operar». Que no lo puede desarrollar una terminal, porque responde estrictamente a lo humano que posee el mercado.

Pero, el caso es que mencionamos esos «pozos de aire» en que periódicamente vuelve a caer nuestro negocio bursátil y el encontrarnos, de buenas a primeras, con ruedas sucesivas donde la proa no sube más de los $ 50 millones de efectivo. La atmósfera que dejó el suceso de la cumbre, las diversas conclusiones que todavía se están manifestando, puede que hayan sumido en la indecisión a los inversores bursátiles. Esto se vio en viernes y lunes, habrá que sopesar los siguientes desarrollos y cuando ya estamos en zona de tener que darle una definición al ejercicio. Sí nos pareció apropiado el efecto inmediato que generó aquello, que condice con la impresión de que «algo no quedó bien» después de esa reunión de América. Los funcionarios pujan por querer demostrar lo contrario. Los índices no lo avalan.


Seguramente que la calma terminará por romperse, que el volumen tenderá a sumas mucho más significativas, tras la zona de mercado en actitud vegetativa. El arribo de los balances de setiembre, trimestrales que también dan señales más concretas sobre el pasar de las empresas, constituirán un agregado para que la plaza renueve el interés. Ventas incrementadas sobre el período de 2004 es una seguridad. Pero el ojo avizor deberá prestar atención a los renglones que siguen a las ventas: costos y nivel de margen bruto. El corazón del resultado que vale para evaluar acciones, sus resultados provenientes de la actividad natural. La «capacidad de ganancias» que deberá denotar si se amplía, o se encoge. Y aquello que manifiesten las sociedades, en función de las «perspectivas» que observan a cierto plazo.

No queda mucho tiempo ya, el mercado -como tal- cierra su calendario prácticamente antes de las Navidades, lo demás ya es estar en los efluvios de las fiestas. Trascendemos la primera decena de noviembre, estamos dentro de la zona del remate de 2005, veremos de dónde pueden surgir motivaciones que no solamente sacuden la abulia, sino que esto se quiebre en dirección positiva.


Tres de las Bolsas regionales están rindiendo de modo parecido, en torno de
20% en el año se anotan los índices argentinos, mexicanos y brasileños. Y, salvo mejor opinión, 20% en dólares es un jugoso rendimiento.

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