ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

1 de junio 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
Es extraño que la ministra de Economía embista contra quienes -dice ella- critican al gobierno por la falta de un plan. Alguien deberá recordarle que el propio presidente de la Nación -Néstor Kirchner- se cansó de ironizar al respecto. Frases como: «Miren cómo nos fue en el país por tener planes...», dejaba sentada la nueva modalidad de moverse sin tipo de plan alguno, así es como se han venido desarrollando la economía y varios otros aspectos de la vida nacional. Lo que Felisa Miceli, por lo que se le ha oído, interpreta como algún tipo de plan, o modelo, solamente responde a ciertos mecanismos básicos (como mantener el superávit fiscal) y adosados a ellos una serie de medidas, que responden a la estrategia de la causa-efecto. Si aparecen problemáticas en el horizonte local, súbitamente lanzan respuestas oficiales para intentar despejarlas. Y así también se advierten impulsos y desprolijidades, por la prisa en tomarlas, como también por el modo agresivo en que se las sumerge. Que se quiera el gobierno mover «sin planes», porque se supone que la causa de males anteriores fueron debido al instrumento -un plan- y no a los pésimos ejecutores -los gobernantes- fantástico. Pero que alguien que pertenece a la conducción se queje porque se les observa que carecen de lo mismo que el Presidente se ha ufanado en no tenerlo resulta -de paso-la prueba más testimonial de que tales planes no existen: ni siquiera la armonía de discursos para enviar a la sociedad. El único «plan» es el de disfrutar de una caja que desborda, suponiendo que el ciclo económico seguirá por siempre rozagante. Recién ahora se menciona un «fondo anticíclico», primera señal coherente de hacer como la hormiga y no como la cigarra. Siempre y cuando, claro está, las cigarras no invadan el hormiguero y procuren disfrutar de la vida mientras la bonanza dure. Y, lo sabemos, los argentinos -en tal árbol genealógicosomos parientes mucho más directos de las cigarras que de las hormigas...  


El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Abogamos, y nunca lo veremos seguramente, porque en nuestro país se formalice un «comité de crisis», a la manera del que utilizan en el país más poderoso del mundo y que, sin embargo, se preocupa por anticipar posibles problemas: tratando de reaccionar antes de que llegue el vendaval. En el mundo de la Bolsa se sabe que la única ganancia real es la «ganancia realizada»: todas las demás están pendientes del ciclo y cuando el entusiasmo y la euforia por la tendencia alcista gobierna, al caerse el cielo raso en la cabeza, surge la legión de los «noqueados» (y apiñados en la salida cuando hay que vender a precios viles). «Desde enero estamos ahorrando...», aseveró orgullosa la ministra, como dando cuenta de una larga hazaña. ¿Será que surgió el temor?

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias