ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

27 de septiembre 2006 - 00:00

Cupones bursátiles

ver más
De ranking y acciones III: lamentablemente, por razones de escueto espacio de columna, no podemos hacer como se acostumbra ahora en ciertas series televisivas. Y que facilitan al espectador una síntesis de capítulos anteriores, como para colocarlo en tema. El que no siguió la serie de dos «cupones» previos, acerca de la moda sobre realización de rankings -que nunca morirá, porque a la gente siempre le interesará «curiosear» los listados- deberá buscar, o dejar de lado lo previo. Hoy seguimos metiéndonos en el asunto nombrado y que versa en su esencia acerca del ranking sobre la mejor acción cotizante. Aclarábamos que no tiene parentesco, en absoluto, con toda especie que se refiera a empresas -en vez de acciones- porque aunque resulten del mismo nombre, pertenecen a mundos distintos. Por momentos, se puede ser una supuesta mejor empresa y -al unísono- resultar una supuesta peor acción (a la inversa, también).

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Podrá uno decir que el estar en contacto con papeles de la supuesta mejor empresa, esto en algún momento habrá de incidir sobre su acción: como para crear cierto equilibrio entre los conceptos. Solemos nosotros mismos sugerir al inversor novicio de no licuarse en su cartera, sino seleccionar un conjunto de acciones que posean el respaldo de una buena sociedad detrás. Pero esto no asegura la felicidad, ni la ganancia a plazo fijo.

Lo único que provee el mecanismo es poseer una acción que potencialmente permita su evolución a través de las bondades de la compañía y sus balances. Y como en épocas muy malas en la Bolsa, resulta aconsejable ir depurando cartera tratando de ir a las empresas con mejor respaldo técnico.


Ahora bien, ¿qué condiciones tomar, para llegar a establecer las supuestas mejores acciones? Y, más allá, ¿es conveniente un único cuestionario test para las acciones. O, primero, determinar sólo «La Mejor»?

Con el correr del tiempo, de lo que hemos visto en todo tipo de trabajos al respecto, de nuestra propia experiencia por haberlo intentado hace mucho, preferimos sondear la segunda opción. Y desde que obtengamos a la acción insignia, establecer en cuánto se aproximan -o se alejan- las demás. Como para que la nómina y el escalonamiento fluya solo, a ver si nos puede llevar a lo que resultaría una plantilla práctica. ¿Para qué tal plantilla?. Pues, para fijar un principio de «precios relativos», o de lo conmensurable, entre unas y otras y en función de valores. Supongamos que «La Mejor» fuera Tenaris -por decir alguna, al azar-, su precio dirá cuántas de la segunda entran en ella. Y de la décima, y así. Las fluctuaciones de ambos lados implicarán cambios de ida y de vuelta, sacando partido de tal desnivel. (Y merece que sigamos...)

Últimas noticias

Te puede interesar

Otras noticias