El equipo de José Ignacio de Mendiguren habría sufrido ya su primera baja: quien figuraba en los planes del ministro de la Producción para hacerse cargo de la Secretaría de Negociaciones Económicas Internacionales, Federico «Freddy» Nicholson, parece dispuesto a dejar el barco del ministerio.
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En relación con su negativa a asumir como secretario circulaban ayer dos versiones complementarias entre sí. La primera es que Nicholson no habría estado de acuerdo con el avance protagonizado por la Cancillería en el tema que --teóricamente-debería haber entendido el empresario.
En un puesto que tiene prácticamente las mismas incumbencias, el ex gobernador bonaerense devenido experto en relaciones exteriores, Carlos Ruckauf, designó al economista jefe de la Fundación Capital, Martín Redrado.
Disgusto
De hecho, Redrado convocó la semana pasada a su despacho a directivos de la UIA y de otros agrupamientos empresariales para delinear cuáles serán los lineamientos de su gestión; a esa reunión concurrió Nicholson, quien se habría retirado de la misma casi con la certeza de que su gestión se «pisaría» con la de Redrado. No le gustó.
La especie se completa con una supuesta convocatoria de los empleadores de Nicholson, pidiéndole que retome sus responsabilidades al frente del grupo Ledesma, de la familia Blaquier.
Sin compromiso
Además de ser considerado necesario para la gestión de la azucarera en las difíciles condiciones que atraviesa el país, los accionistas principales de Ledesma habrían decidido no quedar comprometidos en la actual gestión de gobierno, atentos a las malas experiencias de otros grupos económicos en circunstancias similares (sobre todo cuando empiezan los problemas de abastecimiento y de precios).
La renuncia marcaría las dificultades que tendría De Mendiguren para conformar su equipo; hace algunos días Juan Carlos Lascurain, titular de ADIMRA (la entidad que nuclea a los empresarios metalúrgicos), también se negó a hacerse cargo de la Secretaría de Industria.
Esta situación refleja el innegable disenso que la devaluación ha acentuado en lo que se denomina Grupo Productivo, atento a que algunos sectores -los que exportan o producen para el mercado local-en teoría se verían favorecidos por la pérdida de valor del peso; todo lo contrario sucede con quienes están atados a insumos mayoritariamente importados para elaborar sus productos.
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