15 de septiembre 2008 - 00:00

Default de Lehman duplicaría al de Argentina en 2001

Las consecuencias de un posible default de Lehman-Brothers son gigantescas.La deuda emitida por la entidad llega nada menos que a u$s 370.000 millones, es decir, prácticamente el doble de los u$s 191.000 millones que involucró la cesación de pagos de la deuda argentina en 2001.

Por supuesto, el impacto sobre los mercados globales es mucho mayor. El contagio de la caída de la Argentina sólo duró algunos meses, en particular en los títulos de países vecinos como Brasil. En cambio, la caída de Lehman implica un duro golpe a la hasta hace un año próspera industria de la banca de inversión.

El contagio no sólo se sentiría en otros bancos con fuerte exposición en activos hipotecarios como Lehman (se mencionaba, entre otros, a Washington Mutual). También hay un efecto casi directo en la marcha de la economía, al trabarse más los distintos mecanismos de crédito que existen en los Estados Unidos. La virtual desaparición del crédito a largo plazo llegó para quedarse, y esto resultará un duro golpe para la principal economía del mundo.

Pero, ¿quiénes resultan directamente afectados por el derrumbe de Lehman? Aquí se pueden distinguir distintas categorías:   

  • Accionistas: quienes poseen en sus portafolios acciones de este banco de inversión ya perdieron la mayor parte de los fondos, debido a que el papel cayó 79% en el año. Difícilmente puedan recuperar una parte de esa tenencia, considerando que en caso de quiebra el precio será equivalente a cero.   

  • Inversores: son los que compraron bonos de Lehman, que hasta hace pocos meses era considerado un banco «investment grade», es decir, de bajo riesgo. Estos inversores se encuentran distribuidos alrededor del mundo, ya que era «moneda corriente» incorporar bonos de la entidad en un portafolio de riesgo bajo, simplemente con el objetivo de conseguir una tasa de interés moderada. Si la institución finalmente se presenta en convocatoria, habrá que esperar el resultado de la liquidación de los activos de la compañía para recuperar al menos una parte de la inversión. En este caso, a diferencia de lo que sucedió en la Argentina, no hay reestructuración de deuda posible. Se estima que en las próximas semanas se abrirá un dramático proceso de venta de estos activos, que querrán aprovechar los bancos norteamericanos que aún están en condiciones de avanzar con compras a precios baratos. Pero nadie sabe con claridad cuál es el verdadero valor de los activos de Lehman y mucho menos cuánto estarán dispuesto a pagar por ellos otras entidades. De este último factor dependerácuánto podrán recuperar los inversores.   

  • Clientes: quienes poseen una cuenta abierta en Lehman Brothers no estarían necesariamente impactados por la quiebra de la compañía. Los activos que forman parte de estas miles de cuentas abiertas alrededor del mundo en oficinas del banco ( incluyendo a Buenos Aires) están bajo custodia de las respectivas autoridades regulatorias.

    Así, la única forma de verse realmente afectado por un default de Lehman es poseer títulos de la compañía, pero no poseer una cuenta abierta en ella. Al tratarse de un banco de inversión, el banco no estaba autorizado a recibir depósitos, por lo que su principal (y casi única) forma de financiamiento era la emisión de deuda.

    En caso de que Lehman finalmente sea forzado a pedir la quiebra, sería la primera vez en 18 años que sucede esto con un banco de inversión en Wall Street. La última había sido en 1990, cuando se produjo el colapso del banco de inversión Drexel Burnham Lambert. Por aquel entonces, la entidad era manejada por el «célebre» inversor financiero Michael Milken, uno de los creadores de los bonos de alto riesgo, también conocidos como «basura».
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