La sequía en La Rioja movilizó al gobierno nacional. Pero no fue ningún funcionario del Ministerio de Economía quien salió en socorro de productores que perdieron 65.000 cabezas de ganado debido a la mortandad que genera la falta de agua y de pasturas.
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El subsecretario de Tierras para el Hábitat Social del gobierno nacional, Luis D'Elía, acudió a la provincia con $ 6 millones, la mitad de los cuales se destinarán a obras hídricas en zonas áridas, y otros 3 millones para financiar trámites de regularización de la propiedad de la tierra. La provincia también aportará lo suyo -$ 5 millones- para la compra de alfalfa, maíz y sales con destino al ganado bovino y caprino afectado por los problemas climáticos que golpean con crudeza a más de la mitad del territorio provincial.
El gobernador Angel Maza se reunió ayer con representantes de entidades ruralistas, quienes asistieron a la Casa de Gobierno para participar de una reunión en la que se trató la emergencia climática por sequía. En el encuentro estuvo D'Elía, quien escuchó el informe dado a conocer sobre la gravedad de la situación en la denominada «región de los llanos», que se extiende por 4.800.000 hectáreas.
«En la provincia existen casi 200 mil bovinos y 300 mil caprinos en situación límite por la escasez de lluvias y la sequía de 3 mil represas. Este año lloverá sólo un tercio de lo normal para la zona», se informó.