En el Juzgado Penal N° 32, a cargo del juez Jorge L. Rimondi por sorteo, quedó radicada la primera denuncia por el sorprendente negociado conocido la semana pasada entre el monopolio «Clarín» (vía su adlátere Prima) y el Banco Provincia de Buenos Aires (vía su dependiente grupo Bapro) por 75 millones de dólares. Por esa elevada suma de dinero Bapro compró 18% de la escasamente conocida empresa Prima, de «Clarín», que edita un site de Internet de muy poca relevancia, «www.ciudad.com.ar».
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Desde el cambio de gobierno, el 10 de diciembre de 1999, se conocía que el monopolio de las familias Magnetto-Noble trataría de licuar su abultada deuda de aproximadamente 1.700 millones de dólares en bancos oficiales, algo a lo que se había negado la gestión anterior de Carlos Menem y lo que motivó permanentes ataques desde «Clarín» y desde su otro diario, «Página/12», destinado a «operar desde la izquierda».
No se conocía desde dónde comenzaría la «licuación de la deuda» en la banca oficial, por parte de «Clarín», y resultó ser desde el tradicional Banco Provincia.
En 1977 el monopolio logró su primera asociación con el Estado vía los comandantes militares del Proceso Jorge Videla, Emilio Massera y Orlando Agosti. Allí consiguió por asociación fondos públicos que se volcaron en la creación de Papel Prensa, empresa que subsiste hasta ahora unida a los sucesivos gobiernos, inclusive los civiles. No sólo logró de aquel gobierno de facto tal empresa sino también su compulsiva financiación por 3 vías complementarias: aval del gobierno al entonces Banco Holandés Unido para un préstamo total, un decreto de los militares en la provincia de Buenos Aires para darle energía casi gratis a Papel Prensa por 10 años para la planta en San Pedro, en territorio provincial, y una resolución de Raimundo Podestá, secretario de Industria del entonces ministro de Economía del Proceso, Jose Alfredo Martínez de Hoz, imponiendo a los restantes diarios de toda la Argentina un recargo limitativo a la importación de papel de 48% -el más alto del mundo-para obligarlos a comprar ese insumo básico de la prensa al grupo «Clarín» que lo producía dentro del país a un costo discriminatorio.
Hoy Papel Prensa SA de «Clarín» sigue beneficiándose con su asociación con el Estado y obtiene, junto con el diario «La Nación», papel 60% más barato que los restantes diarios del país. Parte de la producción, en dosis mínimas, la destina a diarios pequeños del interior a cambio de su voto con lo cual domina también las llamadas «entidades de prensa» de la Argentina, que en consecuencia también responden a los intereses del monopolio.
Esta desvirtuación de la prensa diaria nacional en cuanto a que haya medios libres y con independencia económica es todavía un mal derivado de Papel Prensa.
Ahora el monopolio «Clarín» agrega una nueva asociación con el Estado, en este caso el Banco Provincia de Buenos Aires que pagará esos 75 millones de dólares por «contenidos» de un site de Internet que dista totalmente de estar entre los relevantes del país, aunque así trata de insistirlo «Clarín», y tampoco es importante como proveedor de acceso a la red. No es relevante su contenido pero, claro, pertenece a «Clarín» y entonces se concretó el negociado y en una suma insólita. Presupone que tal sitio vale más de 400 millones de dólares, un disparate hoy en cualquier parte del mundo y más en la Argentina. No hubo licitación, obvio, sino acuerdo directo. El Banco Provincia es la primera vez que entra en un negocio asociándose en minoría con 18 por ciento.
Si Papel Prensa distorsionó -y sigue haciéndolo-el mercado de diarios libres en el país al subsidiarse desde el Estado socio a un solo grupo de diarios (que además de «Clarín», son «Los Andes» de Mendoza y «La Voz del Interior» de Córdoba, de Magnetto-Noble) se entra ahora vía el pésimo acuerdo con fondos del Bapro a alterar también la competencia naciente en Internet.
Eso fue denunciado a la Justicia penal por el Dr. Juan Carlos Iglesias, ex letrado de la Jefatura de Asuntos Legales, del propio Banco de la Provincia. Lamentable.