A causa de la fuerte turbulencia financiera, el Banco Central tuvo que morigerar prácticamente a la mitad sus intervenciones en el mercado cambiario durante junio en comparación con el mismo mes del año anterior. Como consecuencia, la entidad compró un promedio diario de u$s 55,3 millones mensuales contra un promedio de u$s 99 millones el mes anterior, según advirtió el último informe del Banco Río.
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Aunque las autoridades aseguran que el compromiso de la institución pasa por «mantener la inflación bajo control» y cumplir con el programa monetario, la realidad es que esta menor participación del Central permitió que el dólar no superase la barrera de los $ 3,10. En realidad, sólo ocurrió un día (el 28 de junio), cuando la cotización de la divisa en casas de cambio se ubicó en $ 3,11.
Ante una situación de mayor turbulencia en los mercados del mundo, una aceleración de las compras del BCRA para acumular reservas hubiera impactado sobre la cotización del dólar. Pero permitir que la divisa se escape mucho más allá de sus valores actuales podría generar presiones inflacionarias, advierten.
Reemplazo
Como no hubo una reducción notoria en el flujo de dólares que ingresaron al país producto del superávit comercial, este menor protagonismo de la institución que preside Martín Redrado tuvo que haber sido reemplazado por otros compradores. En ese sentido, se registró mayor nivel de compras de bancos y empresas que buscaron cobertura en moneda dura. Las entidades financieras, de hecho, tienen amplio margen para adquirir divisas de acuerdo con lo que permite la reglamentación sobre Posición General de Cambios que establece el Central.
Más allá de esta pausa del BCRA, se estima que la institución podrá recuperar los u$s 28.000 millones que tenía antes de cancelar la deuda con el FMI a principios de año. «Para llegar a este nivel a fin de año, el ejercicio de supuestos incluye un escenario sin mayor volatilidad y un volumen de colocaciones de u$s 280 millones mensuales a Venezuela», explicó el Río. Los fondos que ingresan del gobierno venezolano por compra de títulos públicos van directamente a las reservas del Central.
«En cambio -agrega el trabajo-, asumiendo que persiste la volatilidad actual no sería factible llegar al objetivo de u$s 28.000 millones» para fin de año.
Para tener en cuenta la trayectoria de las reservas hay tres factores centrales para monitorear: las compras del BCRA, las colocaciones de bonos del gobierno en dólares (ambas variables suman) y los vencimientos de deuda (que restan).
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