Desde la Iglesia advierten que "el problema de la deuda pública subsiste intacto"
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En este sentido, opinó que estas indicaciones "no fueron tenidas en cuenta y las previsiones del pontífice resultaron proféticas".
Aguer explicó que "se mantiene un alto stock de deuda que resulta rigurosamente impagable; el país no puede atender siquiera el pago total de los intereses devengados, los cuales siguen el mecanismo de tasas crecientes y variables".
Según estimó, "estas obligaciones pesan sobre el gasto público e imponen la necesidad de mayores presiones fiscales".
En esta línea, el prelado caracterizó esta situación como "un círculo vicioso en el que la carga permanente de la deuda pasa a ser un rubro estructural del gasto público del Estado", y la calificó como "un caso específico de usura".
Sobre el final de sus intervención, el arzobispo Aguer advirtió que el Catecismo de la Iglesia Católica presenta la usura como "un pecado contra el quinto mandamiento de la ley de Dios: no matarás".
Por este motivo, consideró "de máximo interés" que se retome el estudio de la deuda "desde la perspectiva de la teología de la usura, un tema clásico de la tradición católica", porque, según estimó, "desde esta perspectiva podrían ofrecerse sugerencias para una reforma del sistema financiero internacional, para que sirva realmente al desarrollo de los pueblos".




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