27 de mayo 2005 - 00:00

Desde San Pablo piden frenar ya invasión china

Mar del Plata (enviado especial) - «Cuando a ustedes los complicaba el tipo de cambio, no se hablaba de otra cosa. Ahora que el dólar está a 2,40 reales y a $ 2,90, y que la economía argentina crecerá el doble que la brasileña, el tema son las compras de empresas argentinas por parte de brasileños. Creo que tenemos que terminar con estas cuestiones ínfimas, pequeñas, para marchar juntos a conquistar otros mercados. El Mercosur tiene que tener futuro, porque tenemos todo para ganar y sólo tenemos 14 años de existencia: somos 'meninos'».

Con el peso específico que le da hablar en nombre de 140.000 empresas industriales, que representan 40% del PBI industrial del Brasil, el titular de la poderosa central industrial paulista FIESP, Paulo Skaf, eligió un tono conciliador y optimista en su primer contacto en la Argentina con empresarios y con la prensa del país. Como hábil político que es, también escogió con qué enemigo enfrentarse, y buscó uno que no podía provocar sino aprobación en su auditorio: China.

Frente a casi seiscientos industriales argentinos convocados por la UIA, Skaf calificó de «ilegales, predatorias y desleales» las prácticas comerciales del gigante asiático.

• Piratería

Luego, en diálogo con la prensa, amplió el concepto: «Muchos productos chinos, además de llegar a nuestros mercados a precio de dumping, son directamente piratería. Además, su tipo de cambio está muy subvaluado (al menos 30%), y el Mercosur debe utilizar los mecanismos de defensa comercial que incluso prevé y permite la OMC». A continuación, los conceptos más salientes de lo dicho por Skaf a los periodistas:

• Respecto de la propuestaque presentó Roberto Lavagna al gobierno brasileño, le sugiero que le pregunte al gobierno... De todos modos, ¿qué quería el ministro? Armonizar políticas macroeconómicas. ¿Qué es eso? Tipo de cambio, tasa de crecimiento... Hoy el dólar vale 2,40 reales y 2,90 pesos, y la tasa de crecimiento de la economía argentina duplica la de Brasil. Creo que hoy no hay mucho para hablar en esos terrenos...

• No dejemos que algunos problemas sectoriales muy puntuales dificulten la relación entre Brasil y la Argentina. Esos problemas de hoy son muy chicos ante lo que nos une.

• Represento a 140.000 industrias radicadas en San Pablo, que producen 40% del PBI industrial del Brasil. Tenemos un mecanismo de consulta permanente con el gobiernoy nuestros legisladores participan de las reuniones de nuestro consejo directivo. No tenemos diferencias entre empresarios y gobierno cuando se trata de defender el interés del país.

• El Mercosur no debe ser una plataforma de llegada, sino de salida hacia otros mercados.

• Debemos defendernos de China, cuyas prácticas comerciales son predatorias, ilegales y desleales. Defendámonos juntos utilizando mecanismos permitidos e impidiendo importaciones que no crean sinergia ni nos ayudan en nada.

• China no sólo preocupa al Mercosur, sino también a Estados Unidos y Europa, porque China vive de un tipo de cambio que les da una competitividad artificial. Ellos, además, no miran el costo social y ambiental como hacemos nosotros.

• Brasil nunca oficializó la calificación de «economía de libre mercado». Se enunció, pero jamás se concretó en medidas oficiales. ¿Nuestra opinión? A nosotros nunca nos consultaron, pero si hubiera sido así, nuestra respuesta habría sido totalmente negativa.

• El Mercosur tiene que tener futuro. Es un bloque de sólo catorce años... En comparación con la Unión Europea, somos unos «meninos».

• Si nos ponemos a analizar en serio, nuestros problemas son muy pocos. Fíjese que los textiles, el calzado, el vino, el arroz, la línea blanca... todos estos sectores ya han llegado a acuerdos o están en vías de hacerlo. Pero las soluciones llegan con diálogo entre los gobiernos y los empresarios, no condenando al Mercosur. Todo lo contrario. . Este momento, por la situación cambiaria, es ideal para que las empresas argentinas exporten a Brasil. Están trabajando a plena capacidad instalada, y eso es muy bueno. Además, van a crecer 8% este año, que es el doble de lo que se espera crezca nuestra economía.

• Sé que algunos se quejan de los subsidios que tendrían las industrias brasileñas para exportar, pero eso no es cierto. Las tasas en Brasil son más altas que en la Argentina, y no se subsidian exportaciones.

• Si no creyera en el futurodel Mercosur no habría salido hoy de mi casa a las cuatro de la mañana para hablar con ustedes, almorzar y tomarme de vuelta el avión a San Pablo.

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