Docencia. Jorge Telerman ayer en el Instituto Bernasconi, explicando cómo se deben
separar los residuos domiciliarios en la Ciudad de Buenos Aires.
Los problemas de caja son los que preocupan por estas horas a Mauricio Macri, y no de la propia, sino de la del Gobierno porteño que él ya cree «está sin un peso». Casi tocando fondo se define hoy la situación financiera de Jorge Telerman, pero no en su propio bolsillo, sino en la caja porteña.
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Los vecinos, por ahora, bastante disciplinados en el pago de sus impuestos, le permiten que la recaudación diaria cubra las urgencias. Sin embargo, por las dudas, el Gobierno porteño solicitó (dicen que es «rutina») al Banco Ciudad de Buenos Aires el permiso para girar en rojo hasta $ 130 millones.
Ese pedido, que para el Gobierno es sólo una formalidad, alertó a los legisladores porteños y también a Macri, quien le viene pidiendo al jefe de Gobierno que deje el presupuesto equilibrado, pero sin pedir créditos ni emitir deuda.
La moratoria, o plan de facilidades de pago, que está en marcha y será convocada en los próximos días, es la esperanza de alivio para las complicadas cuentas de Telerman.
Sueldos
Presionado por Mauricio Macri, el jefe de Gobierno se vio impedido de obtener financiamiento externo para continuar obras que están en marcha y debió echar mano a los fondos destinados a infraestructura para solventar un aumento de sueldos a la administración pública, dado este año, que nadie le niega ni en el macrismo ni en la Legislatura porteña, pero que nadie le soluciona.
Ya no hay en la Capital Federal ni reservas ni fondo anticíclico, aunque el ministro de Hacienda de la Ciudad, Sergio Beros, asegura que le dejará a Macri por lo menos $ 437 millones en el banco estatal porteño antes de terminar de vaciar los cajones y retirarse de la administración, el 10 de diciembre próximo.
Lo cierto es que días atrás, el ex jefe de Gobierno Aníbal Ibarra, quien busca posicionarse en la política porteña tras su destitución, salió a revelar la situación económica del Gobierno de la Ciudad.
Pero con celeridad, Beros explicó que «Ibarra tenía reservas porque no ejecutaba el Presupuesto, dejaba de hacer obras en escuelas, en hospitales y en todas partes».
«Nosotros -dice Beros-ya ejecutamos 98% del Presupuesto de este año y que se quede tranquilo Macri porque le dejaremos $ 437 millones, equivalentes al fondo anticíclico, antes de irnos.»
Ese fondo estaba compuesto por u$s 105 millones y cerca de 30 millones de euros. Pero además, Ibarra, antes de ser suspendido, en 2005, y luego depuesto, en marzo de 2006, mantenía reservas por alrededor de $ 1.000 millones. Fue inclusive criticado por esa acumulación de fondos que le adjudicaron a la «subejecución», es decir, a la falta de realización de obras, mantenimiento y equipamientos.
Apresuramiento
Tal vez por intensificar una corta gestión y en campaña, Telerman apresuró la gestión comprometiendo los fondos previstos para este año. Recientemente, la Legislatura le aprobó un plan de recortes por alrededor de $ 200 millones, pero le negó utilizar unos $ 100 millones destinados a reparaciones en escuelas y equipamiento en hospitales, entre otros rubros que consideró no se deben tocar.
El plan de achicamiento del gasto comenzó no bien el jefe porteño perdió la elección en junio, lo que parece razonable para el macrismo, ya que no es lo mismo una gestión que continúe cuatro años más para administrarse que tener que entregar el cargo en cuatro meses.
Por otra parte, dólares y euros, según Hacienda, fueron a saldar el pago de la deuda porteña con los bonos Tango, los que se emitieron durante la gestión de Fernando de la Rúa para saldar déficit y capitalizar al Banco Ciudad.
«La ley autoriza al gobierno a pedir adelantos financieros al Banco Ciudad -explicó Beros-y no pedimos, sino que mandamos una nota preparatoria para que de utilizarlo se realice el término burocrático, pero no se va a utilizar», aseguró el ministro.
«Ibarra nos dejó $ 1.100 millones de deuda flotante, con proveedores y ahorró, claro, en salud, por ejemplo, donde tenía $ 29 millones y sólo hizo obras por $ 7 millones», justificó el funcionario.
«En diciembre estarán los $ 437 millones del fondo anticíclico y nunca hay menos de $ 300 millones de cobro de impuestos», indicó Beros, pero también agregó que además del aumento salarial, que le insume cerca de $ 600 millones no previstos en el Presupuesto, en junio se pagó el aguinaldo en la administración.
Para aplacar la discusión con respecto a los fondos de los porteños, Telerman se propone en los cerca de cuatro meses que le restan un corte de cintas que le permita demostrar el gasto.
En el búnker de Macri, de todos modos, crece la preocupación por saber en qué situación financiera encontrarán el distrito en diciembre.
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