Patricia García

Retroceden los gremios y negocian con Macri

Se esperaba, como adelantó este diario, una capitulación -aunque fuera temporal- de los gremios porteños frente a Mauricio Macri. Iban hoy a un paro caricaturesco, muy debilitados. Habían exceptuado de la medida a las colonias de vacaciones, los hospitales, los cementerios y la recolección de la basura. Quizás se darían cuenta los porteños de que con un paro del resto de los empleados municipales la vida sigue igual. Por eso cedieron los sindicalistas al admitir además que la gestión Macri revise todas las designaciones heredadas. No sólo los polémicos nombramientos de Jorge Telerman, denunciados por el macrismo como clientelistas.

El entusiasmo por haberles quebrado la muñeca a los gremios llevó a los macristas a anunciar que, además, revisarán licitaciones y contratos, en la presunción de que también hubo clientelismo o, peor, sobreprecios consentidos para beneficiar a algún bolsillo amigo. Son muchas las novedades en este terreno: Macri ha doblegado por ahora al poderoso gremio municipal y, además, a sus socios de la CGT de Hugo Moyano, que lo atacó a los alaridos el viernes en la Plaza de Mayo. También esta administración asume lo que sus adversarios no esperaban: que les arrebatase las banderas de la transparencia y la revisión de la virtud ajena, algo hasta ahora patrimonio del ARI y de algún frepasismo que cuando vio el sobre que buscaba salió corriendo.

Retroceden los gremios y negocian con Macri

Se esperaba, como adelantó este diario, una capitulación -aunque fuera temporal- de los gremios porteños frente a Mauricio Macri. Iban hoy a un paro caricaturesco, muy debilitados. Habían exceptuado de la medida a las colonias de vacaciones, los hospitales, los cementerios y la recolección de la basura. Quizás se darían cuenta los porteños de que con un paro del resto de los empleados municipales la vida sigue igual. Por eso cedieron los sindicalistas al admitir además que la gestión Macri revise todas las designaciones heredadas. No sólo los polémicos nombramientos de Jorge Telerman, denunciados por el macrismo como clientelistas.

El entusiasmo por haberles quebrado la muñeca a los gremios llevó a los macristas a anunciar que, además, revisarán licitaciones y contratos, en la presunción de que también hubo clientelismo o, peor, sobreprecios consentidos para beneficiar a algún bolsillo amigo. Son muchas las novedades en este terreno: Macri ha doblegado por ahora al poderoso gremio municipal y, además, a sus socios de la CGT de Hugo Moyano, que lo atacó a los alaridos el viernes en la Plaza de Mayo. También esta administración asume lo que sus adversarios no esperaban: que les arrebatase las banderas de la transparencia y la revisión de la virtud ajena, algo hasta ahora patrimonio del ARI y de algún frepasismo que cuando vio el sobre que buscaba salió corriendo.

Marcha hoy de Moyano contra Macri con visto bueno de los Kirchner

En menos de un mes tronó la respuesta: a través de Hugo Moyano, el oficialismo la emprende contra Mauricio Macri, que se atrevió a desplazar a "ñoquis" del Gobierno de la Ciudad e intervenir una de las cajas del sindicato municipal. Parece imperdonable para la Casa Rosada, que, a través de la excusa de proteger la estabilidad de los empleados, revela una vieja inquina nunca superada contra el ingeniero boquense (al matrimonio Kirchner y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, les cuesta aceptar haber perdido frente a Macri; basta recordar que éste acusó al electorado porteño de "soberbio"). Se teme que haya violencia hoy en el centro, sobre todo porque ayer ya hubo actos de amedrentamiento contra funcionarios y desórdenes en despachos del Palacio de Gobierno. La Nación maneja a la Policía y puede dejar inerme al gobierno local frente a los mismos actores que presionaron a Fernando de la Rúa hasta tumbarlo. Hay un mensaje: no hay vida fuera de la sumisión al modelo de los Kirchner. Mientras, el matrimonio presidencial está refugiado en El Calafate, y todo el gabinete nacional guarda silencio. Tampoco hay solidaridad de gobernadores que tienen los mismos problemas que el jefe de Gobierno porteño.

Marcha hoy de Moyano contra Macri con visto bueno de los Kirchner

En menos de un mes tronó la respuesta: a través de Hugo Moyano, el oficialismo la emprende contra Mauricio Macri, que se atrevió a desplazar a "ñoquis" del Gobierno de la Ciudad e intervenir una de las cajas del sindicato municipal. Parece imperdonable para la Casa Rosada, que, a través de la excusa de proteger la estabilidad de los empleados, revela una vieja inquina nunca superada contra el ingeniero boquense (al matrimonio Kirchner y al jefe de Gabinete, Alberto Fernández, les cuesta aceptar haber perdido frente a Macri; basta recordar que éste acusó al electorado porteño de "soberbio"). Se teme que haya violencia hoy en el centro, sobre todo porque ayer ya hubo actos de amedrentamiento contra funcionarios y desórdenes en despachos del Palacio de Gobierno. La Nación maneja a la Policía y puede dejar inerme al gobierno local frente a los mismos actores que presionaron a Fernando de la Rúa hasta tumbarlo. Hay un mensaje: no hay vida fuera de la sumisión al modelo de los Kirchner. Mientras, el matrimonio presidencial está refugiado en El Calafate, y todo el gabinete nacional guarda silencio. Tampoco hay solidaridad de gobernadores que tienen los mismos problemas que el jefe de Gobierno porteño.

Sorprende Macri: gobierna, enfrenta al gremio y desregula la obra social

• También impone consejo de seguridad para que no haya más cortes en la Ciudad. Fiscales harán cumplir ley hasta ahora ignorada • Mantiene la promesa de los despidos de "ñoquis" y soporta la primera huelga • Para hoy, se aguarda que Hugo Moyano lo increpe y le promueva nuevos paros y movilizaciones. Obvia entente entre este sector gremial y la Casa Rosada • Enérgico, como pocos lo esperaban, Macri atraviesa su primera prueba de fuego. Al menos, la decidió él en un país donde pocos deciden.

Sorprende Macri: gobierna, enfrenta al gremio y desregula la obra social

• También impone consejo de seguridad para que no haya más cortes en la Ciudad. Fiscales harán cumplir ley hasta ahora ignorada • Mantiene la promesa de los despidos de "ñoquis" y soporta la primera huelga • Para hoy, se aguarda que Hugo Moyano lo increpe y le promueva nuevos paros y movilizaciones. Obvia entente entre este sector gremial y la Casa Rosada • Enérgico, como pocos lo esperaban, Macri atraviesa su primera prueba de fuego. Al menos, la decidió él en un país donde pocos deciden.

Comienzan paros a Macri y de Barrionuevo a Cristina

Agitado comienzo de año por avanzadas gremiales. Anticipan el clima previo a las negociaciones paritarias. A Mauricio Macri, a menos de un mes de asumido, los municipales le inician hoy una escalada de medidas de fuerza por el despido de contratados. Son aliados de Hugo Moyano que embisten contra el jefe de Gobierno porteño mirados, quizá, con cierta complicidad, por la Casa Rosada. Sin embargo, para Cristina de Kirchner también puede ser un enero movido si no hay acuerdo entre el gremio gastronómico y las cámaras del sector por la demanda de un aumento salarial para los trabajadores que se desempeñan en zonas turísticas. Hoy se resuelve esa negociación que, de no prosperar, aportará sinsabores a veraneantes.

Comienzan paros a Macri y de Barrionuevo a Cristina

Agitado comienzo de año por avanzadas gremiales. Anticipan el clima previo a las negociaciones paritarias. A Mauricio Macri, a menos de un mes de asumido, los municipales le inician hoy una escalada de medidas de fuerza por el despido de contratados. Son aliados de Hugo Moyano que embisten contra el jefe de Gobierno porteño mirados, quizá, con cierta complicidad, por la Casa Rosada. Sin embargo, para Cristina de Kirchner también puede ser un enero movido si no hay acuerdo entre el gremio gastronómico y las cámaras del sector por la demanda de un aumento salarial para los trabajadores que se desempeñan en zonas turísticas. Hoy se resuelve esa negociación que, de no prosperar, aportará sinsabores a veraneantes.

Ofensiva del kirchnerismo para no pagarle impuestos a Macri

No tiene matices la puja política, ni aun cuando los gobiernos elegidos no han cumplido un mes de mandato. Lo prueba Cristina de Kirchner en sus primeros pasos; prueba ahora la pócima amarga Mauricio Macri. El kirchnerismo comenzó a llamar a la desobediencia civil a los vecinos de la Capital Federal para que dejen de pagar las tasas de Alumbrado, Barrido y Limpieza, que sufrieron un fuerte aumento. El argumento de los legisladores opositores que responden a la Casa Rosada es resbaladizo y es un disparo al gobierno nacional, que también aumenta impuestos y tampoco ofrece servicios de los que pueda enorgullecerse. Macri tiene sobre el fin de año hasta la amenaza de cacerolazos y bocinazos, una maniobra de protesta que les pone la piel de gallina a los políticos, ya que los vecinos de la Ciudad pueden enojarse por lo que haga él y también por lo que haga el gobierno nacional y terminaría cobrando él por todos. Hoy los diputados kirchneristas, que exageran todo ahora que no gobiernan, van a protestar en las puertas del Palacio de Gobierno. Además, el gremio de municipales amenaza con paros la semana que viene porque Macri decidió hacer cesar a unos mil empleados designados por Jorge Telerman en los últimos seis meses: el nuevo Gobierno de la Ciudad los considera nombramientos clientelistas.