La primera rueda, después de algún hecho notorio, conviene tomarla con precauciones. Pero, otra cuestión es observar un cambio tan drástico en los resultados como lo que se hilvanó entre el soleado lunes y el devastador desarrollo de ayer. Período complicado, porque los elementos se mezclaban entre aquello que parecía hacerse prevalecer de entrada -elecciones locales- y las amenazas latentes que provenían de la política a llevar adelante desde la Fed y sus tasas.
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Cuesta deslindar el peso específico ejercido por las motivacionesque intervienen, aunque la pretendida euforia poselectoral quedó ayer bajo los escombros de una segunda rueda: donde retornó el huracán vendedor y con un epicentro bien concreto -por volumen- en la plaza de Tenaris. Todo lo demás fue arrasado en el día, con el aumento anterior de 1,9% en el Merval transformado en una caída cercana a 3%. Tras tocar máximo de 1.632, se produjo una pendiente hasta un mínimo en solamente 1.574 y un cierre de 1.577, esto retornó al Merval a los instantes débiles de octubre y barriendo lo sucedido entre viernes y lunes.
Con Tenaris haciendo unos 2,5 millones de nominales, que se tradujo en un efectivo monumental -de $ 83 millones- el resto sumó a ello algo más de $ 60 millones y haciendo un conjunto de $ 143 millones para el día. Varias con mermas entre 4% y 5%, fueron lo saliente de los destrozos y esto colocó a la semana abierta a golpes de mercado.
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