Diálogos de Wall Street
(El diálogo es con un influyente operador de la Bolsa de Nueva York, a quien se lo identifica como Gordon Gekko, en alusión al personaje que interpretara Michael Douglas en el film "Wall Street". El tema es la aparición de mejores señales en las finanzas norteamericanas que hacen ver que la economía puede retomar pronto el crecimiento. Lo preocupante es que no se recupera la confianza del consumidor.)
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Gordon Gekko: Es lógico. No hay euforia, ni tampoco estupor. Pensándolo bien es el mejor balance posible. ¿Qué sabe la Fed que nosotros ignoramos? Esa era una pregunta legítima dado el «tempo» del recorte de tasas. ¿Por qué Greenspan nos remite un telegrama tan efusivo entre reuniones?. Si cuando se lo pedimos expresamente lo retaceó. Era una incógnita.
P.: ¿Cuál es la respuesta?
P.: No sólo no hay ningún vicio oculto sino que la economía norteamericana mantiene señales razonables de vigor.
G.G.: Las ventas de casas a estrenar treparon 4,2% en marzo. Es un nuevo récord. Y las ventas de casas usadas, en el mismo mes, subieron 4,8%. No es récord pero sí el segundo nivel más alto en el historial.
P.: No parece el umbral de una recesión...
G.G.: No lo es. Nunca sufrimos una recesión a la par de un par de un boom inmobiliario.
P.: Muchas recesiones surgieron a continuación del boom inmobiliario.
G.G.: Tenga paciencia, entonces. No ha llegado el momento todavía.
P.: Eso me deja más tranquilo...
G.G.: Debería quedar claro, empero, que la Fed no desea correr riesgos. Y los riesgos, sin dudas, que están al acecho.
P.: ¿Como cuáles?
P.: Sume también que la confianza del consumidor retomó -y con ahínco-la curva descendente...
G.G.: Correcto. Tiene, entonces, elementos para armar una hipótesis inquietante. Para pensar que el consumidor puede pisar el freno del gasto. Como ya lo hizo en noviembre y diciembre.
P.: Más que el freno, puede poner la marcha atrás.
G.G.: Sin embargo, cuando trae a colación las cifras de venta de casas -que surgieron hoy (por ayer)- el panorama cambia. De manera significativa. ¿Qué tan verdaderamente golpeada está la confianza del consumidor cuando la venta de casas orilla niveles récord?
P.: Buena pregunta.
P.: ¿Cree que es así?
P.:Aunque lejos de su mejor momento.
G.G.: Eso está fuera de discusión. Y no habrá un retorno a esos buenos tiempos. No por lo menos hasta donde llega la vista. Pero el consumo no se contrae pese a la brusca destrucción de riqueza. Hacía casi medio siglo que el patrimonio de las familias norteamericanas no se reducía de un año a otro como sucedió en 2000. Pese a ello el consumidor sigue en pie. No esconde la billetera.
P.: A pesar de estar fuertemente endeudado.
G.G.: Ese es el talón de Aquiles. La economía descansa sobre las espaldas de un consumidor muy gastador, si se quiere, poco responsable. Pero que no puede tornarse austero sin mandar a la economía a una recesión. Hay que dejarlo gastar en aras del bien común, aunque quizás arruine sus finanzas personales.
P.: No parece una situación muy sostenible en el tiempo.
G.G.: Por eso mismo, ¿no es, acaso, una buena razón para que la Fed favorezca condiciones monetarias más laxas? La tasa de ahorro personal ha tenido que hundirse más en terreno negativo - en torno a -1 por ciento - para que el consumo crezca; dada la desaceleración en la obtención de ingresos... Si el deterioro que se intuye en el mercado de trabajo (dado el persistente aumento de subsidios de desempleo) no cede, entonces esta contradicción se tornará más patente.
P.: ¿Piensa que la Fed tiene en mente ya una nueva baja de tasas para la reunión de mayo?
G.G.: Mi idea básica era la de una Fed retirándose a cuarteles de invierno.




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