El conflicto de los trabajadores petroleros que alertó al Gobierno por las sombras que proyectó sobre la provisión energética sumó hoy un nuevo capítulo, cuando el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria para evitar un paro de unos 20 mil empleados de refinerías.
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La conciliación obligatoria -anunciada esta noche por la cartera laboral- llegó al cabo de una jornada que había comenzado con una noticia favorable para el Gobierno, puesto que los empleados jerárquicos de los yacimientos de la Patagonia levantaron el paro que llevaron adelante en los últimos días.
Según se informó oficialmente, el acuerdo de los trabajadores jerárquicos de los yacimientos de las provincias de Santa Cruz, Chubut, Río Negro y Neuquén, establece que las empresas pagarán durante los próximos meses parte del Impuesto a las Ganancias que se les retiene a esos empleados.
Fue un acuerdo similar al que la semana pasada lograron unos 27 mil obreros del sector, que esta tarde fue votado positivamente en la Cámara de Diputados.
Las negociaciones estuvieron encabezadas por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y la número dos de esa cartera, Noemí Rial, quienes e reunieron con el titular del Sindicato del Personal Jerárquico y Profesional del Petróleo y Gas Privado de la Patagonia Austral, Fidel Sánchez, y delegados de las empresas.
De acuerdo con lo que se informó a la prensa de Comodoro Rivadavia, los jerárquicos consiguieron un acuerdo "mejor" que el de los obreros, ya que pactaron que sobre el sueldo bruto a percibir se marcará un porcentaje sobre el que no afecte el descuento por el Impuesto a las Ganancias.
"Lo más importante es que consiguieron su propio convenio colectivo, que por ahora va a ser de emergencia. Esto les permite poder discutir acerca de temas salariales y todo lo que respecte al trabajo, ya que, aunque sean profesionales, no son la empresa", informaron voceros del gremio.
El acuerdo se alcanzó esta madrugada luego de más de cinco horas de negociaciones. Los trabajadores le reclamaban al Gobierno un salario básico de 4.500 pesos para los operarios y, en el caso del personal jerárquico, solicitaban la equiparación con los beneficios impositivos que obtuvieron los empleados encuadrados dentro del convenio colectivo de trabajo.
Esos beneficios fueron acordados con el Gobierno, que accedió a dejar fuera de la base imponible del impuesto a las ganancias rubros adicionales del salario como vianda y transporte, disminuyendo así la presión impositiva sobre cada trabajador.
Sin embargo, esas modificaciones no alcanzaban al personal fuera del convenio, por lo que los trabajadores jerárquicos reclamaban ser también beneficiados por el acuerdo e interrumpieron la producción petrolera como medida de fuerza.
El gremio de los jerárquicos nuclea a más de tres mil trabajadores, entre ellos encargados de turno, jefes de equipo, jefes de base, personal de administración y supervisores.
En tanto, en la provincia de Neuquén, un grupo de petroleros de la compañía Pride, que trabajan en las instalaciones que la empresa tiene en la localidad de Rincón de los Sauces, reiteraron hoy su reclamo de aumento salarial.
Durante una conferencia de prensa que brindaron en la Universidad Nacional de Comahue, los empleados de Pride sostuvieron que están manteniendo un reclamo "justo", debido al trabajo que realizan.