El gobierno no pudo cumplir esta semana con su expectativa de conseguir un avance en el proyecto que prorroga todos los impuestos nacionales que vencen el 31 de diciembre. La Comisión de Presupuesto y Hacienda tenía previsto emitir dictamen de esas prórrogas, pero finalmente tuvo que postergarlo hasta la semana próxima.
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El problema fueron los planteos de la oposición -sobre todo el radical Horacio Pernasetti y la duhaldista Marina Cassese- pretendiendo introducir cambios que el gobierno no acepta. Pero una de esas reformas, de no aceptarse, podría provocar una caída en la recaudación a futuro.
El radicalismo viene insistiendo con varios cambios al Impuesto a las Ganancias, a Bienes Personales (como subir el mínimo no imponible) y en el impuesto al cheque. Este último caso es el más complicado. El impuesto al cheque tiene una distribución especial distinta de los porcentajes usuales de coparticipación: la Nación se lleva 70% de lo recaudado y las provincias 30%.
En origen, el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios se sancionó con una alícuota de 0,3% para cada una de esas operaciones durante el paso de Domingo Cavallo por el Ministerio de Economía en el gobierno de Fernando de la Rúa. La recaudación, además, estaba destinada en su totalidad a la Nación por lo que las provincias debieron renunciar a su parte para respaldar los préstamos garantizados.
Luego la alícuota se incrementó a 0,6% para débitos y 0,8% para créditos y finalmente se autorizó tomar 0,2% a cuenta del Impuesto a las Ganancias.
Fue Eduardo Duhalde quien negociando con los gobernadores les concedió 30% del impuesto al cheque a cambio de la firma de éstos del Pacto Fiscal que reclamaba el FMI.
Ahora el radicalismo y el duhaldismo alertan que, si no se prorrogan también las leyes de emergencia en las que las provincias cedieron parte del impuesto y sólo se vota la renovación, cuando éstas venzan la Nación perderá unos 22 puntos de su recaudación.
El Ejecutivo le pidió al Congreso hace dos meses que extienda la vigencia hasta diciembre de 2009 de Ganancias, Bienes Personales, el impuesto sobre sorteos y concursos deportivos y mantener la aplicación de Ganancias sobre reintegros y reembolsos a las exportaciones, el impuesto al cheque y el gravamen adicional de 7% sobre cigarrillos que se destina a financiar planes sociales.
La pelea, ahora, amenaza con acrecentarse. El cambio en el impuesto al cheque es el menor que marcó la oposición y de hecho perjudica al gobierno más que a nadie, pero la UCR, el ARI, el PJ disidentey algunos provinciales seguirán insistiendo con modificaciones en Ganancias y Bienes Personales. Además, se suma el escollo para el oficialismo de tener que reunir 129 votos positivos en el recinto a la hora de votar.
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