A un mes del lanzamiento de la segunda fase del programa de estabilización (“emisión cero”) del ministro de Economía, Luis Caputo, se observa un cumplimiento parcial ya que todavía hay emisión, pero, a pesar de ello, el Banco Central (BCRA) sigue buscando cerrar los principales grifos de emisión de los últimos años. Así lo destaca un informe de Lambda Consultores que anticipa que, hacia adelante, habrá una presión adicional sobre los dólares alternativos.
El trabajo de la consultora que dirige Maximiliano Ramírez, quien además es economista jefe del Grupo Indalo, menciona que, si bien la inflación de julio fue la más baja del año, se ubicó por encima de las proyecciones del gobierno, particularmente en la núcleo y explica que "este piso elevado se asocia a los servicios y es la contracara de la recuperación". Así, indican que el piso elevado adelanta dudas sobre el esquema cambiario y que la inflación mayorista deja un piso pesado para agosto.
"La inflación mayorista en julio se aceleró respecto del mes anterior. La mayor suba de precios se debe a la suba de los precios de productos nacionales, mientras que los productos importados, vienen alternando subas y bajas en los meses anteriores, implicando que en promedio se vienen moviendo al ritmo similar al crawl que viene llevando el BCRA", indica el reporte elaborado Ramírez y Fernando Morra, socios directores de la consultora.
La inflación mayorista deja un piso pesado para agosto
El informe menciona que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró en junio un alza del 4%, una desaceleración de 0,6 puntos porcentuales con respecto al mes anterior. Si bien el dato confirma lo adelantado por el ministro de Economía (la menor inflación mensual del año) se encuentra por encima de las estimaciones que circulan de funcionarios del Banco Central (BCRA). Tal vez el dato que más preocupe al Gobierno sea el de la inflación núcleo, donde se proyectaba un 3,2% en lugar del 3,8% que finalmente ocurrió.
Así, desde la consultora aseguran que "la inflación parecería no bajar tan rápido como proyectaban los autores del documento" y señalan que el piso elevado en la inflación núcleo emerge principalmente de los servicios. En ese sentido, diagnostican que la inflación “no transable” dentro está viajando a un ritmo muy por encima de la general y más parecida al ritmo de crecimiento de los salarios formales.
"Esta forma de 'inercia' pone al Gobierno frente a un dilema complejo: sin un instrumento para modificarla, la inflación viaja a un ritmo más elevado que el deseado por el oficialismo, que es a contracara de la recuperación de los ingresos. Sin herramientas de precios y salarios, cortar la inercia es truncar la recuperación", dicen desde Lambda Consultores.
Diagnostican que el principal problema del piso alto de inflación es cambiario. "El gobierno sigue buscando que converja al ritmo del deslizamiento" del dólar, según advierten. Y aseguran que, si el piso se mantiene en los niveles de julio para diciembre, casi toda devaluación real de diciembre habrá desaparecido.
Salarios, gasto público y actividad
Por otro lado, mencionan que se recuperan ingresos formales, pero que el gran problema es que se pierde empleo por otro. Y agregan que "la remuneración formal creció en junio por encima de la inflación". Así, detallan que el mercado de trabajo se reconfigura en los márgenes, mientras el piso de actividad ayuda a una menor pérdida de puestos de trabajo, pero lejos de una recuperación.
En otro tramo del informe se indica que esta semana el Gobierno debería presentar los números fiscales de julio. "Dado el aumento de la deuda flotante del mes pasado y considerando que queda poco espacio para la contabilidad creativa, el resultado fiscal no debería traer buenas noticias para el Gobierno", advierten al respecto.
Asimismo, mencionan que el dato de actividad de junio va a estar cruzado por una caída en la industria, que podría ser compensada por la reversión de la sequía y la recuperación de la construcción, aunque se espera un fortalecimiento del resultado de la balanza comercial dado por el incremento de las liquidaciones de exportaciones en el mes de julio.
Un elemento que preocupa particularmente hacia adelante son las reservas internacionales y tipo de cambio. Luego de que la USDA diera a conocer la cosecha récord de soja en EEUU, el precio internacional de la oleaginosa acentuó su caída a u$s350 la tonelada, lo que implica una baja del 24% en lo que va de 2024.
"Este impacto complica aún más la acumulación de reservas internacionales netas que en la actualidad se ubican -u$s4.800 millones. En un contexto de crawl del 2%, implicaría una presión adicional sobre los dólares alternativos que siguen lateralizando sus precios entorno a los $1.300 por dólares, lo cual podría generar un alza en la brecha cambiaria que actualmente se sitúa en 40%", anticipan.
Dólar: riesgos y bondades de una corrección cambiaria
Advierten que, si se internaliza la necesidad de una corrección cambiaria, también se adelanta una suba de precios, que empieza a descontarse desde hoy. "Modificar el esquema cambiario conlleva el riesgo de convalidar una inflación que quede muy elevada, aunque el Gobierno podría hacerlo si cambia de narrativa", apuntan.
Señalan que la inflación interanual alcanzó el 263,4% y se reduce por tercer mes consecutivo. Pero anticipan que, dado que ese dato anualizado corre a un ritmo de 60%, la desaceleración en el indicador interanual se hará mucho más pronunciada en los próximos meses, aún si el “piso” se mantuviera en la evolución de precios de este mes.
Lo que se deduce es que el gobierno parece por el momento no querer apalancarse de este posible “éxito”, aunque una aceleración del deslizamiento puede ser una buena forma de llegar a las elecciones de medio termino con una ventaja sustancial en materia inflacionaria.
Dejá tu comentario