10 de noviembre 2005 - 00:00

Dólar en Brasil ya cayó 18% este año

Henrique Meirelles
Henrique Meirelles
San Pablo - La moneda brasileña se apreció fuertemente ayer por octava rueda consecutiva frente al dólar. Se cotizó a la venta a 2,179 reales en el mercado cambiario, contra 2,195 al cierre del martes. Alcanzó así su mayor cotización en más de cuatro años y medio, desde el 16 de abril de 2001.

Después del anuncio del Banco Central de Brasil que conduce Henrique Meirelles de que no intervendría para evitar la caída de la divisa estadounidense en el mercado cambiario, los analistas habían advertido que el real continuaría su proceso de valorización. En lo que va del año, el dólar cayó 18% contra el real ya que el último día de 2004 se vendió a 2,654 reales. «Mientras las tasas de intereses brasileñas continúen muy altas (19% anual) y la balanza de pagos siga confortable, el dólar está condenado a mantenerse a la baja», sostuvo Luis Fernando Lopes, economista jefe del banco Patria. Si el fortalecimiento de la moneda brasileña no encuentra un freno, algunos operadores especulaban ayer que la cotización del dólar en Brasil podía caer a valores entre 2,10 y 2,05 en diciembre.

«La situación confortable de la economía, el alto superávit comercial y la liquidez internacional que aumenta el flujo de dólares para Brasil hacen que el piso del dólar se acerque a los dos reales»,
dijo el director de la corredora de Bolsa brasileña Agora Senior, Alvaro Bandeira. Los exportadores consideran que la balanza comercial de Brasil, que este año debe registrar un superávit histórico, en algún momento será frenada por el dólar barato. «Esa tasa de cambio impone condiciones de competición muy malas en relación con los mercados interno y externo, sobre todo para los productos manufacturados», señaló un informe divulgado el martes por la gestora de activos Global Invest.

El formidable crecimiento del superávit comercial brasileño en los últimos años se ha basado en la alta demanda mundial de distintas materias primas, de las cuales el país es un gran exportador, pero esa situación de bonanza puede cambiar si continúa la fuerte apreciación del real, según los expertos.

«Este es un buen momento para que el Banco Central recomponga las reservas mediante compras más agresivas de dólares»,
agregó Bandeira. Pese a la tendencia a la baja de la divisa estadounidense, otras proyecciones como la de los economistas de Agora Senior mantienen su proyección de que el dólar cerrará el año a 2,30 reales, en lo cual coinciden con los expertos de Austin Ratings y otras consultorías financieras.

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