Los agentes económicos reaccionan más rápido que los funcionarios. Siempre lo ha sido y ahora más pese a que los funcionarios tienen al instante los movimientos que efectúa el sector privado. Si no fuera así, ¿cómo se explica que del balance comercial superavitario de 2013, del orden de los u$s 7.000 millones, sólo hayan ingresado la mitad de esas preciadas divisas? Antes, no muy lejos, en 2012, la situación era la inversa.
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Los últimos movimientos de Guillermo Moreno generaron el rápido giro de las empresas. El secretario de Comercio Interior comenzó a hablar con diferentes sectores acerca de las inversiones en BAADE. Prometía en contrapartida mutar esos BAADE en pesos, y así en definitiva transformaba los dólares originales con un tipo de cambio más próximo al paralelo. El efecto inmediato fue que esos sectores pospusieron el ingreso de fondos al ya de por sí debilitado tipo de cambio oficial, que aún se negocia por debajo de los 6 pesos. Si ya había gestiones oficiales para acercar dólares a valores más elevados, ¿para qué ingresarlos a menos de 6 pesos?
En simultáneo, con las mayores expectativas de devaluación existentes, las exportaciones se están transformando en dólares concretos en un tiempo mayor. Empresas se financian en pesos en la plaza local antes que en dólares y en el exterior. Preferible pagar tasa en la moneda nacional a pagar un tipo de cambio más elevado al endeudarse en la norteamericana. Hasta la promesa de PAE de los Bulgheroni de adquirir u$s 500 millones en BAADE quedó en un cajón.
Pero estos movimientos son sólo del lado de la oferta de divisas al tipo de cambio oficial. Moreno hizo que escasee la oferta. Pero del lado de la demanda, también juega su rol. Después de las elecciones aceleró el ritmo de las autorizaciones de las DJAI, los permisos que otorga para importar productos. Todas las que estuvieron contenidas previo a los comicios, ven la luz rápidamente de golpe.
Y por si fuera poco están las compras con tarjeta de crédito en el exterior. Suman cerca de u$s 26 millones diarios. A ello hay que sumar u$s 7 millones por paquetes turísticos y u$s 2 millones por las autorizaciones a viajeros argentinos. El total es de u$s 35 millones diarios ahora; hace diez días, u$s 32 millones. Lo interesante es que de esos u$s 26 millones de consumos por tarjeta, el 10% corresponde a compras por Internet en sitios chinos, amazon.com, o descarga de juegos con celulares o PC. Son menos de u$s 3 millones por día. Igual el auge de compras en sitios chinos está provocando una saturación en el Correo Argentino por la ola de productos que están llegando al país. El ideal de las agencias de viaje es limitar las compras con tarjeta vía Internet: es que así, con la excusa china, las reservas a través de "booking.com", u hoteles directamente volverían a las agencias. ¡Muerte a la Internet por la fuga de divisas!
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