Economistas en España culpan a la convertibilidad por la crisis
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Francisco «Paco» Luzón (CEO del Santander Central Hispano para América latina) expuso lo que parece ser por estos días una intención de los empresarios españoles: no generar nuevos frentes de conflicto con un gobierno que ya los ha castigado lo suficiente. Luzón inauguró el seminario sobre Crecimiento Sostenible y Socialmente Responsable, que se desarrollará durante dos días en esta ciudad portuaria que vio nacer al que hoy es el 14º banco del mundo por valor de mercado y uno de los jugadores financieros más importantes del continente. Es de esperar que hoy, cuando se escuche a los CEO Fernando Abril (Telefónica), Ramón Blanco (Repsol YPF), Rafael Miranda (Endesa) y Antonio García Ferrer (Dragados), la visión que interpretarán estos empresarios no difiera demasiado de lo dicho por su colega del sector financiero. Esto, a pesar de que en los pasillos de la Universidad Internacional Menéndez y Pelayo (sede del encuentro) resonaban los ecos del anuncio de Kirchner en el sentido de no prorrogar los contratos de corredores viales, y los efectos que esa medida tendrá justamente sobre las inversiones del grupo Dragados.
JAVIER GONZALEZ FRAGA
• La Argentina no tuvo un problema fiscal: en los '90 recaudó dos puntos más que los países de la OCDE, y hasta conocimos impuestos insólitos como los que gravaban los intereses pagados y las transacciones financieras, por eso perdió competitividad y ahí nacen todos los problemas.
• El otro gran tema es la reforma previsional, que ni siquiera imitó el modelo chileno: se hizo un adecuada financiación.
• Ninguna política económica triunfa a costa de los empresarios. Hay que encarar siete tareas básicas: la cuestión social, la deuda, la consolidación del sistema financiero y el relanzamiento del sistema previsional, recrear la confianza entre los empresarios (incluso de las privatizadas), el acceso a los mercados, generar confianza en los inversores, dejar de buscar atajos a la prosperidad y aprender de lo que nos pasó.
JOSE MARIA VIÑALS
• No falló la receta expuesta en el Consenso de Washington (la prueba es Chile), sino que el programa no se aplicó con la perseverancia y la decisión necesarias. Se produjo una «fatiga de las reformas», cuyo caso más emblemático es el de la Argentina.
• También hubo excesiva rigidez (la convertibilidad, por ejemplo); no hubo suficiente competencia en las privatizaciones. Se subestimaron los retos de la liberalización económica y financiera. La excesiva rigidez en los sistemas de tipo de cambio creó problemas por no estimar bien los retos del proceso de liberalización financiera.
• Se «sobrevendió» la reforma, exagerando los teóricos beneficios y luego sobrevino el desencanto por la falta de resultados. No se la tomó como una cuestión nacional. Es importante crear un consenso social amplio. Se omitieron los aspectos sociales y no si hizo que los efectos de la reforma llegaran a los sectores menos favorecidos.
• Lo que hay que hacer descansa sobre cinco pilares: reducir la vulnerabilidad económica y financiera, completar las reformas pendientes (sobre todo en el mercado laboral, porque el trabajo informal es una barrera al crecimiento), reformar las instituciones (transparencia) y atender la agenda social (el modelo Lula parece tratar de conciliar la disciplina con la solidaridad)
• El quinto pilar es que el resto del mundo puede y debe ayudar a América latina a mejorar su sistema y superar la crisis, manteniendo un flujo de inversiones estable y abriendo sus mercados.
GERD HAUSLER
Después de reiterar hasta el hartazgo que era nuevo en el FMI («hace sólo dos años que me incorporé; vengo de la banca privada, del Bundesbank y de los mercados de capitales»), y de aclarar que no era un experto en América latina, el funcionario del fondo dijo:
• Tenemos que ver cómo hacemos para que América latina sea «a prueba de crisis», inmune a las veleidades de los mercados internacionales.



