Edenor informó ayer que registró pérdidas por $17.698 millones, durante el ejercicio cerrado el 31 de diciembre de 2020. La empresa publicó sus resultados apenas 24 horas después que se conociera la resolución del Ente Regulador de Electricidad que impide a las dos distribuidoras del área metropolitana (Edenor y Edesur) cortar el servicio eléctrico a los usuarios que tengan deudas acumuladas durante la pandemia, previas al 28 de febrero de 2021.
Edenor perdió $17.698 millones en un año y lo atribuye al congelamiento de tarifas
Sostuvo que la falta de ajuste en el precio de la electricidad hizo que sus ingresos disminuyeran un 25% en términos reales.
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Las pérdidas de Edenor son significativamente mayores que las de $6.065 millones que registró Edesur en el mismo período.
Edenor fue vendida recientemente por Pampa Energía, de Marcelo Mindlin, a un consorcio integrado por los empresarios Daniel Vila, José Luis Manzano y Mauricio Filiberti.
Los nuevos dueños de la empresa señalaron en una comunicación a la Bolsa de Comercio que “los resultados de la Sociedad reflejan el impacto del congelamiento tarifario, que mantiene los ingresos a valores de 2018, incluso llegando a afectar el valor de recupero de sus activos fijos”.
La compañía remarcó que “los ingresos disminuyeron un 25% en términos reales durante 2020 respecto del mismo período de 2019, producto principalmente del congelamiento tarifario en un contexto inflacionario, y a pesar del incremento en el volumen de energía vendida del 1%”.
En ese sentido, plantearon que “es fundamental restablecer el equilibrio de la ecuación económico-financiera, ya que sólo con previsibilidad y cumplimiento del marco regulatorio podrán sostenerse los niveles de inversión y la mejora continua en la calidad del servicio”. Por eso, concluyeron sobre este punto: “Esperamos que el camino iniciado en el proceso de renegociación de la Revisión Tarifaria Integral así lo permitan”.
Edenor remarcó que “en un contexto adverso para las actividades de la sociedad, en el que los últimos tres años mostraron altos niveles de inflación y caída de la demanda, Edenor logró sostener la mejora en sus niveles de calidad de servicio junto con el uso eficiente de sus recursos”.
Sin embargo, puso en duda su futuro: “La sustentabilidad y sostenibilidad en el tiempo dependerá de las políticas que se adopten para salir de la situación actual”.
La distribuidora que opera en la zona norte metropolitana destacó que “el ambicioso plan de inversiones ejecutado en los últimos años sigue mostrando resultados que se reflejan en una continua mejora en la calidad del servicio, al reducir la duración y frecuencia de los cortes desde 2014, y superar así los exigentes requerimientos regulatorios previstos en la última revisión tarifaria integral, incluso llegando a superar este año los indicadores de calidad exigidos por el regulador para el 2021”.
El margen bruto, que representa los ingresos atribuibles a esta distribuidora, denominado Valor Agregado de Distribución (VAD), cayeron un 25% respecto del mismo período del año anterior, “como consecuencia del congelamiento tarifario y del nivel de robo de energía que, si bien es levemente menor al registrado en 2019, llevaron las pérdidas totales al 19,61% en 2020”.




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