Nueva York (Reuters) - Las firmas de Wall Street viven una ola de contratación de policías internos, aun cuando han debido recortar empleos en otras áreas para reducir sus costos ante la disminución de sus ingresos. Los policías, que en realidad son supervisores encargados de asegurarse de que las firmas cumplan con las regulaciones del mercado de Valores de Estados Unidos, solían ser vistos como un conjunto de abejorros que trabajaban en algún oscuro rincón de la compañía. Eso cambió en los últimos meses y ahora son una industria en auge.
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Los bancos de inversión de Wall Street están buscando la forma de llevarse el personal de supervisión de uno u otro e inclusive algunos operadores que solían ganar millones de dólares al año están considerando la posibilidad de cambiar de carrera ante las fuertes caídas que ha sufrido el mercado bursátil.
La demanda de supervisores se ha acrecentado debido a que los bancos necesitan cumplir con una serie de nuevas regulaciones, como las leyes para detener el lavado de dinero y las que buscan terminar con el flujo de dinero destinado a los grupos extremistas tras los atentados del 11 de setiembre.
Lo esencial de estas leyes es que los operadores necesitan realizar más revisiones a sus clientes para evitar ser utilizados en conspiraciones ilegales.
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