Los precios al consumidor de Estados Unidos se mantuvieron inesperadamente planos en noviembre por una caída en los costos de la energía, mientras que la tasa subyacente tampoco sufrió cambios, desafiando las previsiones de un repunte, mostró el viernes un informe del gobierno.
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Economistas consultados por la agencia Reuters esperaban que los precios, tanto en la medición general como en la subyacente, que excluye los rubros volátiles de los alimentos y la energía, subieran un 0,2 por ciento.
Los precios al consumidor también se ubicaron por debajo de lo esperado en el año terminado en noviembre, mostró un informe del Departamento del Trabajo.