Washington (AFP) - El presidente de la Reserva Federal de Dallas, filial de la Fed, Richard Fisher, se mostró optimista por el estado de la economía norteamericana, que consideró «sana y sólida».
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El sector de bienes inmuebles ciertamente atraviesa «una seria corrección», pero «afortunadamente el resto de la economía está sana y sólida», dijo ayer en un discurso en Monterrey, México.
«El sistema bancario goza de buena salud. Sigue habiendo mucha liquidez en el sector financiero. La reducción de los precios de la gasolina y el gas ayuda a los consumidores», declaró.
«Y, lo que es muy importante, el resto del mundo registra un crecimiento más rápido que Estados Unidos, lo que limita más aun los riesgos vinculados con la desaceleración de la economía estadounidense», agregó.
Según Fisher, «las perspectivas de crecimiento podrían ser bastante mejores de lo que parece, y al mismo tiempo la dinámica de la inflación podría ser peor de lo que parece». «La inflación sigue preocupándome más que el crecimiento», afirmó. Fisher recordó que el índice de base de la inflación, que excluye alimentación y energía, está «cerca de 3%».
«Los indicadores más fiablesde las presiones inflacionarias no son todavía tranquilizadores. La inflación continúa elevada y nos deja pocas alternativas además de la vigilancia», estimó.
En su última reunión, el comité de política monetaria de la Fed (FOMC) dejó sin cambios las tasas en 5,25%. «Acepto esta decisión», indicó Fisher, ya que «la reciente desaceleración del crecimiento a un ritmo más sostenible y el efecto retardado de nuestras 17 alzas de tasas deberían reducir la inflación a largo plazo». Sin embargo, advirtió que si éste no llega a ser el caso, habrá que adoptar medidas al respecto.