25 de agosto 2005 - 00:00

Efecto elecciones: más medidas para que no suban los precios

A 59 días de las elecciones, el gobierno no quiere que haya ningún dato de la economía que lo complique. La preocupación central en el Palacio de Hacienda pasaba, hasta ahora, por la carne. En setiembre habitualmente da un salto de precio por factores estacionales. Por eso ayer Roberto Lavagna anunció medidas que inmediatamente abrieron una polémica en el sector. Para que haya más oferta, prohibió la faena de animales con menos de 300 kilos. En realidad, puede salirle al revés la jugada, ya que ello impactaría recién en 2006 y de corto plazo hasta puede subir el precio. Pero no es sólo esto. Los datos de la inflación de setiembre pueden ser menores por un artilugio. Se conocieron los cambios en el plan oficial para que se ahorre energía eléctrica. El castigo es menor y se postergó el pago. Lo importante es que el plan original había hecho subir precios en mayo casi 0,3 de punto. ¿Modificará el INDEC el dato o contabilizará una reducción de precios en setiembre? Es como reducir a la mitad la inflación de un mes mediante una disposición. Todo poco serio y sin atacar el problema de fondo: exagerada suba del gasto y un dólar que, si se lo hubiera dejado caer a $ 2,75, hubiese frenado automáticamente aumentos de precios.

El ministroRobertoLavagna,junto alsecretario deAgricultura,MiguelCampos, alanunciar quese limitó lafaena deanimales depeso inferiora 300 kilos.La medidaentra envigencia el 1de noviembre.
El ministro Roberto Lavagna, junto al secretario de Agricultura, Miguel Campos, al anunciar que se limitó la faena de animales de peso inferior a 300 kilos. La medida entra en vigencia el 1 de noviembre.
El gobierno dispuso llevar el peso mínimo para faena de vacunos a 300 kilos, con lo cual espera elevar la oferta de carne en el mercado local y preservar vientres. A su vez, la medida busca evitar potenciales incrementos en el precio de la carne en el mercado local, aunque la falta de terneros y de terneras en los próximos dos meses presionaría los precios de la categoría más liviana.

La disposición generó en forma inmediata la reacción de productores, que la califican de «intervencionista y prohibitiva». De esta forma, se suman más tensiones a las ya existentes con el sector rural por las retenciones a las exportaciones.

Por su parte, la Sociedad Rural Argentina (SRA) manifestó su «total desacuerdo», si bien reconoció que el aumento de peso de la faena es un objetivo compartido por todos. Para la SRA, «la medida propuesta fomentará la faena clandestina, aumentará los costos de producción, reducirá la eficiencia productiva, la rentabilidad del ganadero y, con ella, la oferta de carne».

La entidad consideró que la iniciativa «insiste con una visión cortoplacista y electoralista que limita la inversión y desalienta la producción».

El anuncio se hizo en el Salón de Cuadros del Ministerio de Economía y contó con la presencia de representantes de los principales frigoríficos del país, quienes apoyaron la medida.

• Incentivos

Según Lavagna, el objetivo de la resolución es «crear incentivos para que los animales que lleguen para faena tengan mayor peso, porque en la Argentina los vacunos son 17% más livianos que en Uruguay, Estados Unidos y Australia». Sin embargo, lejos de crear un incentivo, como se esperaba que fuera reglamentado con la promesa de beneficios fiscales realizada un año atrás en el marco de un Plan Ganadero Nacional que nunca fue anunciado, la medida resulta perjudicial para los productores y alienta la competencia desleal.

También se modificó el límite de categorías y se restringe la emisión de Documentos de Transporte Animal (DTA) para aquellos animales inferiores a los 300 kilos.
La normativa entrará en vigencia a partir del 1 de noviembre próximo para «dar tiempo a los productores para que puedan cumplir con el peso mínimo».

Para el secretario de Agricultura, Miguel Campos, quien también estuvo presente en la conferencia, la reglamentación permitirá «mejorar la eficiencia del stock, aumentar la productividad de la carne e incrementar la disponibilidad de hembras para criar terneros en el mercado local».

Actualmente, la media res alcanza los 75 kilos, y se estima que en el mediano plazo pueda llegar a
85 kilos. Así, se espera que la mayor oferta logre reducir el precio de la carne en el mercado local.

En este sentido, Lavagna consideró que los precios de la carne «están bien, pero podrían estar mejor», y sin aventurarse a dar pronósticos prematuros, reconoció que en lo que va del mes
«hay una sensación de mayor tranquilidad». Nada dijo el funcionario acerca del problema que se generaría en supermercados, que no podrán contar a partir de noviembre con carne de ternera, ni de la presión que habrá hasta entonces en el precio de los cortes de animales livianos.

Al salir del encuentro,
Carlos Oliva Funes, presidente del consorcio exportador ABC, calificó de «muy positiva» la medida, y se mostró dispuesto a «colaborar para contener las subas en el precio de carne» a través de la firma de un acuerdo similar al alcanzado a principios de año, que contemplaba los cortes más populares.

Por su parte, Miguel Schiariti, presidente de CICCRA (Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y derivados de la República Argentina), sostuvo que «si se lograra faenar en promedio un kilo más por animal, se incrementaría en 12 millones de kilos anuales la oferta de carne, lo que es equivalente a 53.000 novillos».

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