10 de noviembre 2005 - 00:00

Efecto inflación: dejarán las tarjetas de financiar en cuotas

Las próximas fiestas de fin de año, casi con certeza, serán las últimas en las que las emisoras de tarjetas de crédito permitan compras a doce cuotas sin interés. Según explicó a este diario una alta fuente del sector, «promociones son promociones, y condiciones son condiciones: esa clase de planes eran promociones, y si se mantienen indefinidamente en el tiempo, se convierten en condiciones, lo que no podremos hacer».

En la actualidad, las compras a plazos representan cerca de 45% de las operaciones con tarjeta de crédito.

Previsiblemente, en casi todos los casos, los clientes optan por los plazos más largos. El razonamiento de los compradores es casi obvio: si no se le cobran intereses, ¿por qué no estirar el plazo de repago lo más posible, y licuar la deuda a lo largo de doce meses, sobre todo con una inflación de dos dígitos?

Hace casi tres años los bancos emisores y las principales administradoras de medios de pago acordaron «por única vez» y a pedido del gobierno dar planes de pago a seis meses, sin interés. La intención era -tal como admitían los empresarios- reconciliar al público con el sistema financiero y a la vez recuperar volumen. Por entonces aún seguían en el ánimo del público los efectos negativos del «corralito» y además muchos usuarios no renovaban sus plásticos, al tiempo que los bancos tampoco salían a la búsqueda de nuevos clientes.

Hoy todo eso se ha revertido:
los bancos han vuelto a emitir tarjetas de manera agresiva, y por eso (al dato conocido ayer de que MasterCard emitirá este año unos 900.000 plásticos) se suma el hecho de que el principal jugador del mercado, VISA Argentina, cerrará el año con unos 4 millones de cuentas nuevas. De todas maneras, según fuentes bancarias, la brecha entre las dos grandes marcas parece agrandarse: VISA incrementó su stock 41% en relación a 2004; MasterCard lo hizo cerca de 3%.

Sin embargo, a pesar de este crecimiento casi exponencial de ambas, el consumo mensual promedio cayó 5%. Esto se debe a dos factores: el más obvio es que ahora las tarjetas han vuelto a manos de clientes de menor poder adquisitivo; el otro son las cuotas. Esto es porque, para el banco y la administradora, la compra de una heladera de $ 1.200 pesos en doce cuotas cuenta como doce transacciones de $ 100 cada una, y no por el total.

• Nuevas promociones

«Al principio la idea era competir con otros medios de pago, sean tarjetas o efectivo. Pero como rápidamente todas las marcas adoptaron la modalidad, ya no hubo diferenciación. Por eso estamos estudiando nuevas promociones que se lanzarán en 2006 para tratar de diferenciarnos del resto», adelantó un alto directivo de VISA Argentina. Las demás marcas estarían trabajando en líneas similares.

El otro gran tema es
el costo de estas promociones, que en todos los casos recae en los bancos emisores (el comerciante no paga nada, y para las administradoras como VISA o MasterCard el resultado es neutro porque no intervienen en la financiación). Con una tasa de interés en alza, el negocio parece cada vez menos atractivo (nunca fue rentable «per se»). En sentido inverso, las entidades financieras «bicolores», que emiten tanto MasterCard como VISA se han visto beneficiadas por esta «guerra», dado que Argencard -la administradora del sistema MasterCard- ha debido bajar drásticamente lo que les cobra a las entidades por procesar sus operaciones. De todos modos, aún siguen lejos de VISA (que tiene a los principales bancos como accionistas), dado que ésta les cobra hasta cuatro veces menos por hacer la misma tarea.

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