Las entidades agropecuarias rechazaron hoy el esquema de retenciones móviles anunciado por el ministro de Economía, Martín Lousteau.
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El presidente de la Sociedad Rural, Luciano Miguens, afirmó que el aumento de las retenciones es "una nueva agresión" del Gobierno al campo, y estimó que le costará a los productores de soja "unos dos mil millones de dólares" extras.
Miguens dijo que las cuatro entidades del campo se reunirán para analizar este nuevo aumento de las retenciones, al que calificó como "una medida cortoplacista, sin pensar en el mediano y largo plazo", y no descartó que se resuelva adoptar una medida de fuerza.
El dirigente ruralista formuló estas declaraciones al término de una reunión que mantuvo esta tarde con senadores de la oposición en el Senado de la Nación para analizar la situación del campo, y que se produjo simultáneamente con el anuncio efectuado en la Casa Rosada por el ministro de Economía, Martín Lousteau.
Si bien dijo que estas son "medidas que aparecen imprevistamente", la noticia era esperada por los dirigentes ruralistas, quienes llegaron a las oficinas del bloque de la UCR con evidentes rostros de preocupación.
El encuentro con los legisladores radicales y el socialista Rubén Giustiniani duró casi tres horas, porque todos aguardaban el anuncio oficial, ya que se desconocía el porcentaje de aumento de las retenciones que se iba a anunciar.
Miguens dijo que si bien la medida no les tomó totalmente de sorpresa, "porque en estos días ya se venía hablando" al respecto, dijo que esperaba que "primara la cordura". Sobre las retenciones móviles, dijo que "no es bueno, porque afecta a los mercados a futuro y desalientan la inversión".
Por su parte, Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria Argentina, dijo que "esta actitud del Gobierno Nacional muestra que no tiene límites en la distorsión de la realidad. Lamentamos el deterioro de la calidad institucional en Argentina y la falta de respeto a la sociedad civil organizada".
Con ella el Gobierno se aleja de las propuestas de pacto social o concertación social realizadas hace sólo algunos meses por la entonces candidata a Presidenta Cristina Fernández de Kirchner", enfatizó Buzzi.
Consideró que "nuevamente no se les dio a los productores la posibilidad de opinar ni de consensuar, es decir que esta decisiòn es inconsulta y unilateral. Además, bajo el pretexto de atenuar la sojización se recurre a medidas fiscalistas y recaudatorias".
"Evidentemente, lejos de que esto constituya una solución, de nuevo se castiga al sector agropecuario, y teniendo en cuenta que las retenciones no son segmentadas ni progresivas implicarán una mayor carga para los pequeños y medianos productores, incrementando de este modo la concentraciòn en la Argentina", señaló el titular de la Federación Agraria.
Desde Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP) afirmaron que el ministro Lousteau "no debe entender de mercados" y advirtió que el nuevo sistema de retenciones "constituye un golpe bajo para los productores".
El director ejecutivo de CARBAP, Alfredo Rodes, sostuvo que "como primera medida un sistema móvil de retenciones lo que hace es destruir todo el sistema de mercados y precios de los granos".
Rodes criticó la afirmación del ministro de que el nuevo sistema "da previsibilidad" a los productores, y sostuvo que "no debe enteder de mercados, porque los productores para poder ajustar deben conocer los precios en los mercados de futuro, para poder calzar sus costos".
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