El cupón PBI en dólares, legislación Nueva York, y el oro, con rendimientos de 10%, fueron la mejor inversión de setiembre. Atrás, se colocaron los distintos títulos públicos de la deuda argentina que muestran alzas de consideración, pero porque tenían precios de liquidación a principios de mes, cuando habían llegado a los valores de dos años atrás.
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En agosto, los bonos argentinos habían perdido más de 10% y a pesar de esta recuperación de precios de setiembre, todavía están casi 20% abajo en lo que va del año.
Las acciones, por su parte, con la suba de poco más de 6%, están a los niveles de principios de agosto. El mes pasado perdieron más de 5% y en el año están 4,66% arriba.
Ilusiones
El que sigue alimentando ilusiones es el oro que había subido casi 3% en agosto y ahora le agrega 9,86% de ganancia en setiembre. Se ha convertido en un buen refugio de inversores, no sólo por ser un activo seguro, sino porque evoluciona de manera opuesta al precio del dólar. Cuanto más cae la moneda de Estados Unidos, más sube el oro. Es el mismo caso del euro, que el mes que terminó subió más de 5% y sigue avanzando tras nuevos récords.
La recuperación de los cupones PBI que van adosados a los bonos del canje de la deuda se explica en los bajos precios que tocaron y porque son de los pocosbonos que no están afectados por el INDEC. Por el contrario, como ajustan por el crecimiento de la economía, el INDEC se ve tentado de medirlo hacia arriba porque ayuda a la imagen del gobierno en esta época electoral.
Tensión
En cambio, los bonos no terminaron bien el mes a pesar del balance favorable. Hay demasiada tensión en los inversores. El escándalo de Mendoza, la negación de que haya inflación por parte del jefe de Gabinete y la forma en que esquiva el tema la candidata a presidenta Cristina Fernández no dan tranquilidad a los tenedores de bonos. Hay muchos que están esperando para tomar una decisión. No quieren apresurarse, porque es una masa de al menos u$s 7 mil millones en manos de privados que si deciden irse derrumbarían los valores a niveles no vistos. La caída de los bonos aumenta su renta y esa renta tracciona a las tasas de interés, por lo que el daño sería muy grande al nivel de actividad.
Si bien el dólar cayó 0,63% en el mes, todavía los pequeños y medianos ahorristas los siguen comprando porque a pesar de que la tasa de plazo fijo rinde casi 1% mensual, sienten que pierden frente a la inflación real. El gran boom es el euro; ahora los tienen en la cartera junto a los dólares. La diferencia es el «spread», porque la brecha entre la compra y venta del euro es más grande que la del dólar.
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