La segunda mitad de agosto sigue mostrando que los movimientos del mercado cambiario dependen de las intervenciones del Banco Central para equiparar la oferta de exportadores e inversores privados y la demanda, que sigue siendo inferior, de importadores y bancos privados.
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En este contexto, en las principales agencias de cambio y bancos del microcentro porteño el dólar siguió a 3,92 pesos para la compra y entre 3,955 y 3,96 para la venta, mientras que el euro se incrementó un centavo a 5,01 a 5,11 para ambas puntas.
Los expertos reiteran ante cualquier consulta que el mercado cambiario mantiene una llamativa estabilidad y sin presiones para destacar.
"Los flujos de divisas que ingresan siguen dominando el escenario y requieren el auxilio oficial para que la cotización no refleje nuevas bajas en el tipo de cambio, ante una demanda genuina que no alcanza a equilibrar las fuerzas del mercado", opina Gustavo Quintana, de Portfolio.
Según los operadores, la tranquilidad cambiaria incentiva el ingreso de dólares, con una intensidad que asegura estabilidad en los precios. Con las últimas compras del Banco Central, las reservas internacionales alcanzaban ayer los 50.160 millones de dólares.
A la hora de absorber parte de los pesos que se inyectan al mercado con las compras de dólares, la autoridad monetaria tiene en la oferta semanal de títulos una herramienta indispensable.
Ayer el Banco Central licitó Letras y Notas por 1.000 millones de pesos, pero recibió propuestas por 3.770 millones, de los cuales se adjudicaron 2.174 millones de pesos. Esta operatoria le permite a la entidad que preside Mercedes Marcó del Pont contrarrestar la expansión de la base monetaria.
La moneda común europea ascendió un centavo y cotizó a $ 5,01 comprador y a $ 5,11 vendedor.