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El declive del billete estadounidense frente a las principales divisas no es un fenónemo nuevo: desde julio de 2001, pese a algunos breves sobresaltos, el dólar está en una prolongada fase de retroceso de cara al euro. En poco más de dos años, el billete verde ha perdido un 42,7% de su valor.
El avance del euro se aceleró desde principios del 2003, y en las últimas semanas, la divisa europea ganó un 10,4%, para establecer en la noche del martes a miércoles un nuevo récord histórico, de 1,1978 USD.
"La dirección de la evolución del dólar es muy clara. Tiende a depreciarse debido a los desequilibrios de la economía estadounidense y principalmente del déficit de la balanza de cuentas corrientes", explicó Julian Jessop, economista del banco Standard Chartered, en Londres.
"Si bien ya se conoce la tendencia general, la rapidez de esta depreciación depende de factores externos", agregó el especialista, señalando en particular la "fuerte baja del flujo de capitales hacia Estados Unidos".
Conscientes de que una de las debilidades de la economía estadounidense es el déficit de la balanza de cuentas corrientes, los mercados financieros reaccionan de inmediato y con fuerza a cualquier noticia del incremento de este desequilibrio.
En el segundo trimestre del 2003, el déficit de cuentas corrientes de Estados Unidos alcanzó un nuevo récord, 138.700 millones de dólares.
El anuncio por el departamento del Tesoro norteamericano del retroceso de los flujos de capitales en setiembre demostró que Estados Unidos, la primera potencia mundial,"está en aprietos para atraer a los inversores", destacó el economista Iain Stannard, del banco BNP Paribas.
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