El Exxel, a punto de venderle Argencard a grupo de bancos
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Poder de decisión
La verdadera causa parece tener que ver con diferencias de criterio respecto de quién tendrá el poder de decisión o veto sobre cuestiones de política comercial, inversión publicitaria y otras que hacen al «día a día» de Argencard.
El mercado todavía tampoco tiene claro cuáles son los bancos que conforman el «pool» interesado en Argencard; se sabe que son una veintena (todos los «grandes» más algunos otros); los rumores indican que tanto el Credicoop como la financiera estadounidense Providian (que acaba de sacar patente de banco al adquirir el Liniers Sudamericano «residual») lo integrarían.
«Puede ser; lo que sí es un hecho es que el Credicoop ya llenó los formularios para ingresar al sistema Visa, en principio como emisor de las tarjetas, pero también para convertirse en accionista de Visa Argentina», dijo otro informante. Providian está -se sabe-inmersa en los mismos trámites.
Lo cierto es que el jueves de la semana pasada había quedado todo listo para el traspaso de Argencard a los bancos por parte del holding que capitanea Juan Navarro; ahora la pelota estaría en el campo de MasterCard International.
Otras ofertas
Cerca del grupo de Navarro se decía que tenían al menos otras dos ofertas por la licenciataria de las tarjetas Master en el Río de la Plata. Esas fuentes habían dejado trascender que serían las procesadoras de datos EDS y First Data. En cambio, fuentes allegadas a Providian descartaron de plano toda intención de quedarse con Argencard.
La situación es compleja: desde ya, el precio que le puso Exxel a Argencard, superior a los u$s 300 millones, sólo puede ser conseguido si la empresa nacida como Crédito Liniers hace más de cuarenta años y luego convertida en pionera del negocio de los medios de pago, conserva la licencia de MasterCard. De no ser así, el resto de la compañía -sus sistemas de procesamiento de datos, de compensación de cupones, etc.- se convierte en un «commodity» y su valor es otro.
Exclusividad
Una versión que desmienten operadores del mercado es la que dice que estaría a punto de vencer la licencia otorgada a Argencard, o al menos la exclusividad para la Argentina y Uruguay. De acuerdo con lo que averiguó este diario, el contrato entre Argencard y MasterCard International no tiene fecha de vencimiento; lo que sí vence es la exclusividad que ostenta Argencard desde hace un par de décadas.
Pero en el (más que improbable) caso de que MasterCard decidiera revocar esa exclusividad, el nuevo licenciatario -que de todos modos compartirá el territorio con Argencard- deberá cumplir condiciones mínimas de volumen, capacidad de procesamiento, share de mercado, etc. Y, de nuevo, el único que parecería estar en condiciones de cumplir con ese requisito sería el Citi. Además, el Citi y MasterCard tienen un convenio estratégico a nivel global.
Argencard tiene alrededor de 35% del mercado de tarjetas de crédito en la Argentina, superado por Visa, que araña 50%. El negocio del dinero plástico mueve unos $ 15.000 millones anuales y circulan unos siete millones de tarjetas activas entre todas las marcas. En un momento dado, hace un par de años, la brecha entre MC y Visa -que no paraba de agrandarse- había comenzado a reducirse; sin embargo, el inicio de los problemas entre el Exxel y las entidades contribuyó a que esa reducción no fuera mayor.
Cabe recordar que hace poco más de un año, Argencard «blanqueó» el duro conflicto que venía manteniendo con los bancos emisores, al recortarles fuertemente las comisiones que cobraban por las operaciones con MasterCard. Esto sucedió después de que fracasara el intento de Navarro de venderles 30% de Argencard a los bancos y se agudizara la pelea.
Por entonces hubo numerosas reuniones del empresario con banqueros, que no llegaron a buen puerto. La decisión de volver a los antiguos aranceles, tomada en marzo de este año, fue considerada por el mercado como el paso previo y necesario para proceder a la venta de 100% de Argencard a las entidades.
Ahora, lo que resta aclarar es quién debe acordar con quién: los banqueros y la gente de Navarro ya dieron su mutuo OK; pero desde ambos cuarteles, curiosamente, el discurso es similar: «Son ellos los que tienen que ponerse de acuerdo con MasterCard». La definición no puede demorarse.




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