El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, recibió hoy a las principales entidades del sector agropecuario y acordó establecer en los próximos días un aumento del precio de la tonelada de trigo, una baja temporaria del peso de faenamiento de animales y el reintegro transitorio del Impuesto a las Ganancias para los productores.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Moreno, quien estuvo acompañado en la reunión por los secretario y subsecretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos, de Agricultura, Miguel Campos y Javier De Urquiza, respectivamente, buscó apoyo en las entidades para hallar soluciones a los problemas que aquejan al agro.
Los funcionarios se reunieron por separado con representantes de la Federación Agraria Argentina (FAA), Coninagro, la Sociedad Rural Argentina (SRA), el Frente Agropecuario Nacional (FAN) y Confederaciones Rurales Argentinas (CRA).
Existe un compromiso de parte del Gobierno de firmar próximamente una resolución para elevar el precio de la tonelada de trigo de 360 pesos a más de 400 pesos.
En ese sentido, Eduardo Buzzi, titular de la Federación Agraria, explicó que "los sectores que están vendiendo necesitan recursos financieros para enfrentar los costos de siembra de cosecha gruesa de trigo, porque en este momento es una vergüenza la plata adicional que ganan los sectores exportadores".
"En este momento está la tonelada en 360 pesos, pero hay un compromiso de firmar una resolución que llevaría el precio arriba de los 400 pesos el precio de tonelada, lo que significaría un precio adicional importante para los productores, quienes mantendrían el valor de las moliendas", agregó Buzzi al término de la reunión con Moreno, Campos y De Urquiza.
Los funcionarios se reunieron en primer término con la Federación Agraria, encabezada por su presidente Buzzi y su vicepresidente segundo, Ulises Forte.
Otras de las propuestas de Gobierno apunta a bajar momentáneamente el peso de la faena de animales, que se llevaría de los 280 kilogramos actuales a 260 kilos, teniendo en cuenta la escasez estacional de oferta de animales y el aumento de la demanda por la proximidad de las fiestas.
"Obtuvimos la promesa de flexibilizar por un período muy extenso el peso de faena de los animales.
Se bajaría 20 kilos la faena por cabeza, situación que obedece a la falta de animales por cuestiones de estacionalidad y a que cuando llega el calor se consume más carne que en invierno", indicó Ulises Forte.
Durante las reuniones con las entidades representativas del campo, también se consensuó la posibilidad de diferir por un tiempo el pago del impuesto a las ganancias de los productores agrícolas, de modo que aquel que tenga que abonar ese tributo pueda destinar ese dinero a la compra de hacienda.
Para llevar a cabo esta transitoria exención del pago del impuesto a las ganancias, se tomaría en cuenta el potencial económico de los productores, por lo que a mayor posibilidad de abonar el tributo menor sería el diferimiento y viceversa.
"Este diferimiento del impuesto a las ganancias servirá para comprar hacienda y para redoblar la cantidad de animales que tiene la ganadería argentina", precisó Buzzi.
En segundo término, Moreno, Campos y De Urquiza se reunieron con los representantes de Coninagro, entidad que preside Fernando Gioino; y más tarde mantuvieron un encuentro con las autoridades de la Sociedad Rural Argentina, encabezados por su titular, Luciano Miguens, y por el vicepresidente Hugo Biolcati.
En cuarto lugar los funcionarios recibieron al Frente Agropecuario Nacional, que comanda Horacio Delguy; y finalmente se reunieron con Confederaciones Rurales, entidad que asistió encabezada por su presidente, Marío Llambías.