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Según los números que se manejan dentro de Hacienda, si la recaudación del primer trimestre del próximo año supera los 5.000 millones de pesos mensuales (ésa sería la proyección que están haciendo hoy), desde febrero la devolución del IVA a los exportadores podría incrementarse en 200 millones de pesos mensuales, que se sumarían a los 250 millones actuales. La idea es comenzar ya en enero a cumplir con los exportadores y tratar de no perjudicar con este retraso la continuidad del negocio, ya que
Los principales perjudicados en este retraso son las aceiteras y cerealeras, que representan 60% de las exportaciones y deben pagar retenciones por 25% de la facturación de sus envíos al exterior. Según la
Para los industriales, el problema es que «está comenzando la comercialización de la cosecha de trigo, con importantes saldos de la cosecha gruesa, aun sin comercializar», lo que en el mediano plazo incrementaría además el monto de la deuda estatal con las empresas exportadoras.
Los operadores estiman que, «de mantenerse la situación provocada por la demora en la devolución del IVA, se afectará la normal comercialización» de granos y aceites que conforman el grueso de las exportaciones agrícolas del país, ya que los atrasos «comprometen parte del capital de trabajo» de empresas que soportan las «restricciones financieras propias de la situación del país».