6 de diciembre 2007 - 00:00

El impuesto al cheque estuvo a 15 segundos de desaparecer

El gobierno estuvo ayer a 15 segundos de quedarse sin la recaudación del impuesto al cheque. Y ahora intentará una nueva votación de la prórroga de ese tributo dentro de los próximos 15 días. Fue otra de las derrotas que tuvo que sufrir en el recinto del Senado, junto con la postergación de la Emergencia Pública. El kirchnerismo no sólo no consiguió la mayoría especial que necesitaba para prorrogar por un año más la vigencia de ese impuesto. Lo peor fue que Miguel Pichetto, presidente del bloque oficial, se dio cuenta de ese problema cuando ya se había iniciado una votación que con seguridad iba a perder. Sólo atinó a pedir, casi como un ruego, que se suspendiera el proceso de aprobación. De haber perdido frente a la oposición, recién habría tenido un segundo intento en marzo de 2008, al iniciarse un nuevo período legislativo, pero el impuesto sobre los débitos y créditos bancarios vence el próximo 31 de diciembre. De hecho, hubiera impedido también la votación del Presupuesto 2008.

Hacia las 15, el Senado había iniciado el debate de la ley que prorroga la vigencia del impuesto al cheque y de la alícuota especial de emergencia de 7% que se aplica sobre el precio de los cigarrillos. Ambos, por ser tributos de excepción, vencen en diciembre y deben renovarse.

Era uno de los temas clave del día: los dos impuestos significan nada menos que 8% de la recaudación total, al sumar unos $ 16.000 millones anuales.

El debate sobre la prórroga del impuesto ya había comenzado y fue Juan Estrada, el secretario parlamentario del Senado, quien se dio cuenta de que para aprobar el artículo 3 de la ley que prorroga los impuestos hacía falta reunir una mayoría especial, que en el Senado implica contar con 37 votos positivos. Esto es así porque el artículo 75 de la Constitución nacional exige esa mayoría calificada para sancionar cualquier ley que implique una modificación de las asignaciones consagradas en la Ley de Coparticipación Federal de Impuestos. Ese tecnicismo constitucional puso ayer al gobierno al borde del caos.

Estrada bajó inmediatamente al recinto para comunicarle a Pichetto lo que para entonces era una novedad para el jefe del bloque kirchnerista. El radical Ernesto Sanz se dio cuenta inmediatamente de lo que pasaba: «Le pido al secretario que informe qué mayoría hace falta para votar este proyecto», solicitó. Estrada confirmó la exigencia constitucional y a Pichetto no le quedó otra opción que intentar frenar la votación, pasando el tema para más tarde.

Lo cierto es que el peronismo no tenía el número suficiente, tal como había quedado probado con la derrota que había sufrido con la Emergencia. En realidad, el radicalismo no quiso generar un caos en el recinto. Sanz podría no haber hablado y luego cuestionar la votación, pero prefirió no armarmas escándalo en un tema espinoso y un día donde el kirchnerismo ya estaba golpeado.

Pichetto, además, estaba abrumado por la cantidad de temas que se debían votar, como la Ley de Ministerios, que Cristina de Kirchner necesitaba con urgencia para que el lunes pudieran jurar todos sus nuevos funcionarios. Ahora el Senado deberá volver a dictaminar sobre la prórroga de impuestos e intentar una nueva votación dentro de los próximos 15 días, antes que entre en vigencia el Presupuesto 2008.
Los radicales K coparán Energía

Se confirma la decisión de la presidente electa, Cristina de Kirchner, de ubicar en puestos claves del área energética a radicales K. Los designados serían mendocinos que ejercen actualmente cargos en la gobernación de Julio Cobos.

Trascendió que Mario Humberto de Casas, actual presidente del Ente Provincial Regulador Eléctrico (EPRE) de Mendoza reemplazará al actual vicepresidente en ejercicio de la presidencia del Ente Nacional Regulador Eléctrico (ENRE), Ricardo Martínez Leone. Este ya anticipó que abandonará el cargo porque fue convocado por el designado gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, para ocuparse del sector energético de la provincia.

También se menciona que Alejandro Rodríguez, que hasta ahora es subsecretario de Hidrocarburos, Minas y Energía de Mendoza, reemplazaría a Cristian Folgar en la Subsecretaría de Combustibles de la Nación.

  • Comentarios

    Los desplazamientos y las nuevas designaciones suscitaron varios comentarios entre los empresarios del área. Temen que los funcionarios que se designen no tengan suficiente conocimiento de la realidad nacional y de las dificultades energéticas. Un dato es que el mayor problema actualmente es la escasez de gas y Mendoza no es una provincia gasífera (de su territorio se extrae menos de 5% de la producción nacional). Los empresarios sospechan que los radicales K pueden terminar sin capacidad de decisión, lo que a su vez redundaría en más poder para el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y el subsecretario de Coordinación de Julio De Vido, Roberto Barata.

    Estos dos últimos funcionarios se caracterizaron por manejar la crisis energética del invierno mediante la presión a las empresas energéticas en primer lugar y a las compañías industriales en segundo término, para que bajaran el consumo eléctrico.

  • Críticas

    Todavía no trascendió el nombre de quién reemplazaría a Bautista Marcheschi en la estratégica Subsecretaría de Energía Eléctrica. Marcheschi es un hombre histórico en el sector energético que conoce al detalle la situación eléctrica. Mantuvo siempre el diálogo con los empresarios pero no dejó de criticarles cierta ineficiencia con que manejan los recursos, sobre todo en el caso de las generadoras térmicas.

    Marcheschi se iría justo a pocos meses de que empiecen a funcionar las dos únicas centrales térmicas que se instalan en el país desde 1998. Son las de Campana y Timbúes, para las cuales el funcionario logró que las generadoras cedieran deuda que el Estado tenía con ellas por el congelamiento de tarifas. Es posible que en el desplazamiento de Marcheschi hayan pesado algunas críticas a la forma de afrontar la crisis energética.

    Folgar, más allegado a De Vido que a Cameron, fue uno de los primeros que vio en 2004 la escasez de gas y la necesidad de frenar la conversión de autos de naftas a GNC. Fue, además, uno de los técnicos que armó los acuerdos con Venezuela. Ahora hay rumores de que se va porque hubo algunas denuncias en su contra por parte de algún empresario que no tendría, precisamente, antecedentes inmejorables.
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