"El mundo marcha hoy en un sentido y la Argentina en otro"
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Periodista: ¿Cuál es el análisis que hace a más de un año de gestión del presidente Kirchner?
Ana Eiras: La sensación es que no cabe duda de que la sociedad lo apoya. Sin embargo, desde el punto de vista estratégico, la percepción es otra. Si uno compara hacia dónde va el mundo y hacia dónde va la Argentina, surgen las incógnitas y las dudas. Mientras el mundo se encamina a mayor apertura, mayor integración, más comercio y sacar provecho de la globalización, el rumbo mundial muestra una dinámica que va en un sentido mientras que la Argentina se refugia en medidas progresistas de los '70 que ya quedaron atrás y que han fracasado. En el mundo está más que comprobado que el crecimiento, el aumento de productividad, el desarrollo y el incremento del bienestar son generados por el sector privado. Pero en la Argentina, se vuelve a la reestatización y a la creación de nuevas empresas públicas.
A.E.: No. Una cosa es la corriente Kirchner y otra cosa son algunos de los especialistas que lo acompañan. Lavagna es muy respetado en EE.UU., se lo ve como un hombre capaz que defiende los intereses de la Argentina. Sin embargo, en el tema de la salida del default, no va a llegar a un acuerdo con lo que está proponiendo ahora, y se encuentra lejos de lo que quieren aquellos que confiaron alguna vez en la Argentina.
P.: ¿Cómo afecta al clima de confianza la escalada de violencia piquetera? ¿Cómo afecta al ánimo de los potenciales inversores?
A.E.: No es que preocupe puntualmente el tema pique-teros. Preocupa la creciente ola de crimen. Otro factor negativo es que, con los piqueteros y su actual trato, se está formando una generación y un sector de personas que no aprecia el trabajo. Están criando vagos que dependen del gobierno. Además, son un peligro constante. Hoy responden a una parte del esquema de poder y mañana a otra. Cada vez es más difícil controlarlos y prever sus movimientos.Al Estado se le está escapando la sartén.
P.: ¿Y desde el punto de vista de los negocios?
A.E.: Preocupa la existencia de grupos con forma más definida que asaltan la propiedad privada y que nadie haga nada. No es sólo por los piqueteros en sí, sino también por la impunidad que se acre-cienta. Esto da la imagen de un país incierto, que termina transformándose en una se-ñal de debilidad total del gobierno. No es necesario mantener un diálogo con estos grupos. Hay que hacer respetar la ley.
P.: Cambiando de enfoque, tras haberse confirmado al senador Edwards como compañero de fórmula presidencial de John Kerry en EE.UU., ¿cómo quedan los escenarios para América latina?
A.E.: Por empezar, no creo que esta elección se defina por las propuestas de uno y otro candidato, sino que even-tos que vengan del exterior serán los determinantes, como ocurrió en la última elección en España, como un nuevo ataque terrorista o que sea capturado Bin Laden. Faltan 5 meses para las elecciones; los indecisos son muchísimos, y ninguna encuesta puede determinar hacia qué candidato se van a volcar.
En el caso puntual del escenario para América latina, es claro que tanto el demócrata Kerry como Bush no tienen en agenda a la región. Los demócratas no son pro apertura. Un demócrata en EE.UU. es como un liberal en la Argentina. Bush sí tenía agenda con Latinoamérica, pero quedó postergada tras los ataques terroristas del 11 de setiembre. Igualmente, lo que se negoció en comercio en los últimos 4 años, de la mano de Tom Sellic, fue mucho más que en los últimos 12 años.
P.: ¿Y el ALCA?
A.E.: Al ALCA no lo cuento en este grupo. El acuerdo está muy lejos. En las condiciones actuales, es casi imposible que se pongan de acuerdo con Brasil.
Entrevista de Juan Ignacio Paradiso




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