Mientras China ocupó el 1° puesto del ranking de los 25 países más confiables como destino para la inversión extranjera directa, la Argentina no logró aparecer en el listado. La última vez que el país figuró fue en 2001, cuando ocupó el lugar número 24°. Según explica un informe de AT Kearney, encargada de recopilar la opinión de ejecutivos de las 1.000 empresas más importantes del mundo, «la volatilidad de la moneda y un marco regulatorio politizado y caprichoso» alejaron a los inversores del mercado argentino. La inversión extranjera directa en Asia creció, además, tres veces más rápido que en América latina.
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