La Argentina ha sufrido 5 casos de default soberano desde su independencia, en 1816, contra un promedio de 6,3 veces de los países latinoamericanos, según un estudio de la calificadora Standard & Poor's, que excluye a Honduras, Nicaragua y Cuba.
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La mayor frecuencia de default soberano, con 9 oportunidades, pertenece a Costa Rica, cuya deuda actualmente tiene una calificación de «BB», que significa que tiene un punto de investment grade, Ecuador y Venezuela calificadas como «CCC+», una categoría a la que muy pocos se animan a prestar.
La Argentina ha defaulteado 3 veces durante el siglo XIX (1828-1857, 1889 y 1890-1893), una en el siglo XX (1982-1993) y una en esta centuria (2001 hasta la actualidad). Ha estado en default soberano en 14 de los últimos 23 años. Desde 1824, la deuda soberana argentina ha estado en default por un total de 45 años, contra un promedio de 50,9 años de los países latinoamericanos.
Ecuador tiene el peor récord de la región, pasó 108 de los últimos 179 años sin pagar la deuda.
Muchos países latinoamericanos comenzaron a tomar créditos externos poco después de liberarse del dominio español y unos pocos cayeron en default a comienzos de 1826, en la década de la independencia. La Argentina defaulteó en 1828 (hasta 1857) y, posteriormente, entró en un largo período de bajo crecimiento exportador. El crecimiento económico de América latina no se aceleró sustancialmente hasta entrado 1850, de la mano de nuevas exportaciones a los mercados europeos. La Argentina, al igual que otros países latinoamericanos, salió del default durante esa década y volvió a acceder al financiamiento externo.
• Detonante
En las últimas cuatro décadas del siglo XIX, la combinación de pobres políticas fiscales y fuerte reducción en los flujos de capitales externos hizo detonar la crisis de la balanza de pagos de la Argentina. El resultado fue una moratoria de la deuda pública externa por parte de las provincias y del gobierno federal (1890-1893). Todos los bancos provinciales quebraron, incluidos el Banco de la Provincia de Buenos Aires y el Banco Nacional. Después de prolongadas negociaciones (1895-1900) entre cada gobierno provincial y los comités representantes de los acreedores, las provincias administraron el swap de sus deudas defaulteadas por nueva deuda. Muchas provincias vendieron sus trenes para conseguir fondos para repagar.
Ayer, el analista soberano de S&P, Joydeep Mukherji, sostuvo que, «independientemente de lo que ocurra, si no recibiera una condonación de deuda muy diferente de la recibida por otras naciones soberanas que incumplieron sus obligaciones, la Argentina continuará trabajando con una pesada carga de deuda».
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