El petróleo se recuperó netamente hoy, pese a una fuerte alza de las reservas de gasolina y productos destilados en Estados Unidos, y ante las especulaciones del mercado sobre una posible intervención de la OPEP para detener la caída de los precios.
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En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de "light sweet crude" para entrega en noviembre, ganó 1,95 dólar a 62,96 dólares.
Los precios habían abierto en alza, luego, la publicación de las cifras semanales de reservas en Estados Unidos los hicieron retroceder, incluso haciendo en Londres una incursión bajo los 60 dólares el barril.
El departamento de Energía anunció un alza casi seis veces mayor que lo esperado de las reservas de gasolina la semana pasada en Estados Unidos, de 6,3 millones de barriles.
Las reservas de productos destilados, importantes para el invierno boreal, aumentaron según lo esperado, para situarse en 151,3 millones de barriles, su nivel más alto en casi ocho años.
En cuanto a las reservas de crudo, el descenso de 100.000 barriles la semana pasada, es 17 veces menor que lo anticipado por los analistas.
"Todo en ese informe era bajista", señaló James Williams, de WTRG Energy. "El alza de las reservas de gasolina fue incluso la mayor desde 2001", agregó.
Sería en reacción a la naturaleza bajista de ese informe que el mercado habría decidido hacer subir los precios "por temor a que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) interviniera y decidiera reducir su producción" para sostener los precios, continuó Williams.
El martes, el presidente del cartel Edmund Daukoru dio a entender que la OPEP, que produce 40% de la producción total de crudo, planeaba pasar a la acción. El responsable petrolero consideró que el precio actual del barril es "muy bajo" y que se debe "hacer algo para estabilizar el mercado".