Las opiniones están divididas sobre la transitoriedad de este panorama, pero lo cierto es que los analistas reconocen que el contexto se ha complicado aun más. Ayer, ni la aprobación en primera vuelta en el Congreso del impuesto a los débitos (conocido como CPMF) logró atemperar los ánimos. La presión de la demanda sobre el mercado cambiario se hizo sentir.
A diferencia de lo acontecido en las últimas jornadas, ni los bancos ni los fondos de inversiones buscaron hacer cobertura («hedge») sino que la suba del dólar responde a la incertidumbre generada ante el alza del riesgo-país. Lo que se tradujo en una mayor volatilidad.