El precio del trigo volvió a tocar en Estados Unidos el límite permitido de suba: aumentó 6% en el mercado mundial y se consolida como el valor más alto en los últimos 10 años. Este dato internacional acecha aquí al gobierno porque inevitablemente el alza deberá trasladarse, aunque en menor medida, a la plaza interna y afectaría el valor del pan en el mostrador. Por eso, los molineros comenzaron a recibir presiones -aunque orgánicamente lo niegan- y dicen que trabajarán con el gobierno para lograr que estas subas no impacten en el mercado interno. Una tarea que los analistas califican de imposible, salvo que se impongan medidas internas que afecten el precio que recibe el productor por el grano.
El trigo volvió a trepar fuerte en el mercado internacional -subió 6%- y en el gobierno aumentó la preocupación sobre el valor del pan, un producto sensible en la canasta de alimentos. De hecho, en una medida no explicitada, el gobierno reclamó ayer a los molineros que no compren el trigo a los valores actuales ya que se considera inevitable el traslado de las subas salvo que se tomen medidas drásticas que frenen las subas en el mercado interno. En la Argentina el cereal cotiza en u$s 130 la tonelada mientras en Chicago se ubica en u$s 195,1.
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Durante toda la jornada los operadores de trigo demostraroninquietud por el aumento del cereal en el mercado internacional. Chicago, la plaza emblemática que marca la tendencia en el mercado internacional, registró nuevamente ayer límite de suba al tocar u$s 195. Este hecho se produjo como consecuencia de que Estados Unidos cree que va a abastecer los mercados abandonados por Australia debido al drástico recorte de su cosecha por problemas climáticos. El dato no es menor ya que serán 6,5 millones de toneladas menos que serán cubiertas desde Oceanía.
La presión del gobierno sobrelos molineros se desparramórápidamente por el sector granario aunque los protagonistasevitaron las declaracionespúblicas. El presidente de la Federación Argentina de la Industria Molinera, Alberto España, dijo a este diario que «no vamos a emitir opinión hasta no saber cómo afectará esta situación a los molinos, cómo repercutirá en el mercado interno» y ante la consulta sobre llamados oficiales sostuvo que «no hubo presión... no hemos recibido llamados... Esperamos trabajar con el gobierno y alcanzar una solución», afirmó España.
Perfil bajo
Los exportadores, en tanto, optaron por el perfil bajo. «En el registro de declaraciones de venta al exterior, el exportador por un lado fija el monto del derecho a pagar (20% del precio índice que fija la SAGPyA al momento de la declaración) y por el otro se obliga a embarcar dentro de plazos que estable el decreto la cantidad declarada con hasta 5% más a opción del exportador. El incumplimiento de una declaraciónimplica el pago de una multa de 15% del monto de la operación», explicaba ayer José Frogone, de Cortina-Beruatto. Hasta el lunes 10 se habían registrado 7,7 millones de toneladas. «El hecho de que a esta altura del año esté declarado todo el saldo exportable no tiene precedentes en la historia del régimen que establece este decreto que lleva en vigencia casi treinta años», explicaba Frogone.
En tanto los precios del trigo a nivel internacional y en Chicago están en los valores más altos desde 1997. Los precios FOB del origen argentino también, ayer se concretaron negocios por encima de los 200 dólares por tonelada, y los operadores no descartan aún que el gobierno cierre directamente los registros de exportaciones.
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