Emitirá San Luis un atractivo bono con una garantía seria
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El argumento del gobierno puntano es que el nuevo título -sin nombre aún- protegerá los salarios locales, inyectará liquidez al mercado y reactivará la economía. Resulta que en San Luis descuentan que el peso seguirá perdiendo valor frente al dólar y el bono provincial tendría respaldo de una moneda sana, que permitiría mantener el poder adquisitivo. La intención es atar al bono a una «canasta de monedas» conformada por el dólar, el euro y eventualmente el real, pero, de todos modos, aún no hay mayores datos técnicos de este nuevo título, cuya creación fue determinada por la gobernadora Alicia Lemme y en el marco de una cumbre local junto al ex gobernador Alberto Rodríguez Saá.
«Las transacciones en bonos no pagan impuestos como el IVA. De esa forma reactivaríamos y evitaríamos que San Luis no caiga en la vorágine hiperinflacionaria», señaló Rodríguez Saá. En el ámbito de la administración pública lo impondrían para pagar los sueldos a los funcionarios y dejarían en libertad de acción a los empleados que cobran 100% de sus sueldos en pesos.
San Luis tiene reservas por 247.394.883 dólares que quedaron atrapadas en el «corralito» y por las cuales recurrió a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para evitar que sean pesificados. El porcentaje de estos fondos que se destinará a garantizar la emisión de títulos no está definido, pero se sabe que su respaldo significará un incentivo para adquirir estos títulos.
El bono puntano se convertirá en el decimosexto título de origen provincial que circule en el país. El tema no es menor, ya que sumando los 1.900 millones de LECOP que fueron entregados a las provincias, el total de monedas paralelas en circulación ostenta la suma de 4.485 millones, que oscila en 35% del total circulante en pesos del país.
Estudian en la cartera de Jorge Remes Lenicov la posibilidad de implementar un rescate de todas estas monedas paralelas de origen provincial y reemplazarlas por LECOP. Así la Nación tendría el monopolio de la emisión y un mayor control de la política monetaria del país.
En principio la Nación ya instruyó a los estados provinciales que moderen o suspendan la emisión, pero esto no es del agrado de los gobernadores con administraciones financieras más apremiadas como la del bonaerense Felipe Solá, que preside el distrito con más bonos.
Buenos Aires ya emitió 1.600 millones de los 2.000 millones de patacones permitidos por ley, pero ahora Solá informó que mandará un proyecto a la Legislatura para habilitar nueva emisión de entre 1.500 y 2.000 millones. Estaría desoyendo el pedido de Remes Lenicov debido a que los patacones son la única fuente que tiene hoy para cumplir con el pago de sueldos, que cada mes significan erogaciones por $ 380 millones de pesos/patacones.




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