Los principales directivos del sector turístico argentino intentarán a partir de hoy construir una nueva «imagen argentina» para tratar de duplicar en cinco años el flujo de visitantes al país. Pero detrás de la movida es fácil encontrar el profundo descontento de las mayores «espadas» de la industria con la flamante Ley de Turismo prohijada por el secretario Enrique Meyer. La norma, considerada «insuficiente» y «estatista» por no pocos empresarios, prevé la creación de un órgano «mixto» en el que el Estado se reserva nueve miembros y le otorga tres a los privados,porque el sector público aporta 100% de los fondos para el organismo.
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La iniciativa, que de algún modo, se contrapone a lo ideado por Meyer, se llama Destino Argentina y la preside David Sutton, accionista principal del Alvear Palace. Lo acompañan -entre muchos otros-los presidentes de los hoteles Sheraton, Panamericano, Los Notros, Emperador, Hilton y Accor; de Aerolíneas Argentinas y VISA. El director ejecutivo es Arturo García Rosa, activo consultor en el negocio de la construcción de nuevos hoteles.
Según fuentes de Destino Buenos Aires, la idea es hacer algo parecido a lo que comenzaron hace medio siglo países como España, Italia, Estados Unidos y Alemania, y que más recientemente ensayaron con éxito Australia, Canadá, Costa Rica y México. «Sin dudas la Argentina tiene, por lo menos,los mismos recursos turísticos que varios de esos países, y muchísimos más que algunos otros. Lo que hay que hacer, además de los avisos perdidos que publica la Secretaría de Turismo en medios internacionales, sin un criterio de campaña organizada, es hacer algo constante, permanente», dice uno de los empresarios comprometidos con el proyecto. «Tenemos que traer a líderes de opinión, periodistas no sólo de turismo, estar en ferias a las que concurren potenciales visitantes del país...» La idea además es que estas campañas sean financiadas enteramente por el sector privado, casi sin intervención oficial. «Es un primer paso; ahora tenemos que sumar a muchas más empresas porque acá -igual que en el resto del mundo-95% del negocio del turismo lo hacen las pymes», dice la fuente.
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