En acto de apuro, asumió Maccarone en el Central
Fernando de la Rúa firmó ayer por la tarde el decreto de remoción de Pedro Pou como presidente del Banco Central y nombró inmediatamente en comisión para ese cargo a Roque Maccarone. En cuatro decretos, el Presidente oficializó también el nombramiento de Felipe Murolo y Hugo Bruzzone como nuevos directores que ocuparán puestos hoy vacantes. Al mismo tiempo, el Ejecutivo envió al Senado el pedido de acuerdo para los nuevos funcionarios. La ceremonia de puesta en funciones de Maccarone en el Salón Blanco fue, en realidad, una formalidad donde sólo se leyó el decreto de nombramiento. Para jurar y ejercer plenamente sus funciones, el nuevo jefe del Central debe esperar el veredicto de los senadores. A pesar de haber sido pedido por el Congreso, no fue removido de su cargo el director Manuel Domper. Ayer por la tarde, De la Rúa todavía daba muestras de indefinición en la firma del decreto. Recién pasadas las 19, el Presidente tomó la decisión y firmó los cuatro decretos que estaban preparados desde el día anterior. Mientras tanto, Pou comenzaba a dar señales de resistir la medida. El ex jefe del Central presentará hoy un recurso de amparo ante la Justicia pidiendo que se lo restituya en el cargo. El gobierno quiere apurar el acuerdo que debe dar el Senado a Maccarone para frenar cualquier pronunciamiento judicial a favor de Pou.
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Los banqueros y los funcionarios sólo tuvieron segundos para cruzar saludos y declaraciones. Fueron suficientes para que el Galicia, el Banco Francés, el Río y el Deutsche recibieran agradecimientos presidenciales específicos «por no avalar tasas de interés altas». Terminados los formalismos, comenzaron las primeras declaraciones de Maccarone ya titular del Central. Directamente pasó al grano y aseguró que durante su gestión «la independencia de criterios de la entidad será absoluta» y que no recibió «ninguna orden ni presión de ningún tipo para que tome medidas». Siguiendo la misma línea argumental aseguró que no hay que creer que la entidad vaya a ser «una dependencia del Ministerio de Economía», y sólo reveló que esta cartera «tiene algunas medidas entre manos que pueden tranquilizar a los mercados», sin adelantar contenidos. Sobre sus primeras decisiones dijo que se «tomará tiempo» para anunciarlas. La despedida fue formal: «Voy a trabajar para defender la solvencia del sistema y espero que Dios me ayude».
Vocero
En realidad fue Chrystian Colombo el que hizo de vocero oficial. En el Salón de los Bustos, el jefe de Gabinete realizó la primera alcaración, informando que fue él personalmente el que a la tarde se había reunido con Pou y que le había transmitido que «el Presidente lo removió de su cargo», en lo que se trata de «una decisión soberana del gobierno argentino». Afirmó que «podemos estar todos tranquilos en lo que respecta a la autonomía de la convertibilidad y del Central» y aventuró que «no corresponde ni me parece que repercuta en los mercados y en lo que hace a la política monetaria» la designación de Maccarone. «No soy adivino, pero es importante para los mercados saber que un elemento que estaba generando distorsiones, aunque más no sea por la discusión que se creaba alrededor de esto, se ha disipado», continuó analizando Colombo. Luego vinieron las segundas aclaraciones. El director del Central, Manuel Domper (que también estaba mencionado en el informe de la bicameral) permanecerá en el cargo y el Senado recibirá las propuestas para que Felipe Murolo y Hugo Bruzzone integren el directorio pero ocupando cargos vacantes.
Como despedida Colombo descartó cualquier posibilidad remota de que el Senado pueda de alguna manera impedir que Maccarone pase de ser un presidente «en comisión» a titular del Central.




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