Con uno de los resultados más complicados desde hace bastante tiempo, concluyó otro período bien positivo para la Bolsa de Buenos Aires, esta vez acompañando el Dow y su reacción de 5,3%, igualmente lejos de 9% alcanzado por las filas de los mervales. En el otro extremo, depresión para el Bovespa y del orden de 5,5% semanal. Si se cuenta con un nivel dólar que en el período reconoció depresión de cotizaciones, como nunca, ese saldo de por sí importante en lo nominal se potencia, y se redobla si se lo traduce a marca real, dolarizada. Por vez primera en tan notorio resultado y, con las acciones, en lo que representa un muy buen pasaje dentro del año. • Sin patrón
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Lo que es cierto, y se hizo más evidente el viernes, es que la varita de las alzas y las bajas no posee ya ningún patrón reconocible. Convivieron en el extenso panel líder aumentos espectaculares -en Bansud, con 24%; Puerto, con 19%, Renault, a través de 13%- y con caídas de 4% y 5% en varios nombres principales. A tal punto que, por peso específico, el «mix» del día arrojó 1,3% de caída Merval y matando en su interior esos incrementos notables. Mal día en Pérez Companc, con 4% de merma, peor todavía en Siderca y 5% de rebaje, solamente G. Galicia emergió entre las mayores, con 9% alcista. Una ensalada accionaria que tuvo $ 20 millones de efectivo como condimento, pero con mucho salto al vacío y veloces descremes, con recambios. Una zona resbaladiza, con mucho riesgo de entrar tarde a la pista y llevarse una regia sorpresa. Operar: con ojos de lince y garra de puma. Instinto depredador y músculos tensos. Y aun así, con pies de plomo. Un río muy revuelto. Informate más
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