Ayer fuimos uno más -y no el más perjudicado- en una especie de danza bajista que volvióa atacar a los mercados bursátiles. Con el coro de la Fed asegurando que seguirán dando curso al aumento de tasas, el Dow tuvo su desplome de 1,3%, el Bovespa pagó carísimo el desagio con un porcentual de 3,5%, mientras que nuestro Merval volvió a la línea inferior de las centenas: todos, desconociendo la leve rueda de repunte anterior. Ayer, el índice local llegó a tocar un mínimo de 1.569, lo más entonado del cierre del miércoles le sirvió de poco y apenas alcanzó una mejoría máxima en 1.602 puntos, un puntito sobre el nivel previo, protagonizando una clausura de 1.572 puntos y decayendo 1,8% en porcentual.
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Todo retornó a como venía hasta el martes, pero con variante de fondo que flaco favor le hizo a la proyección de la última rueda semanal. Porque se trató de baja de cierto nivel, con otra suba del volumen negociado.
El mercado se mostró líquido, la salida era bien ancha, una gruesa columna de órdenes optaron por tomarla.
Y así, a ese retroceso de precios le correspondió un monto de tres dígitos, con $ 102 millones de efectivo en acciones. Día que se mezclaba con el tema de «ejercicios» de opciones, pero que estuvo nítidamente impregnado de una epidemia bajista que ocupó diversos recintos. A lo mejor entonado del miércoles, le sucedió un cierre malo.
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