7 de diciembre 2000 - 00:00

En EE.UU., venta en block incrementa precios en 10%

Boston, Estados Unidos (especial de Bloomberg) - David Hogan, un escritor que vive en una de las miles de mansiones urbanas de Boston que fueron divididas en unidades menores, vio la oportunidad cuando la casa lindante con la suya se vendió a un ejecutivo de una compañía de software por 5,2 millones de dólares. En los últimos días, el escritor convenció a los otros cuatro propietarios de que vendieran como una sola propiedad la mansión de 650 metros cuadrados. El precio pedido fue de 6,9 millones de dólares. «Hay un montón de condominios en el mercado, pero no casas unifamiliares. Estas pueden contarse con los dedos de la mano», explicó Hogan.
Es el décimo año de la expansión económica estadounidense y como las compañías bostonianas de fondos de inversión como Fidelity Investments y Putnam Investments alientan el crecimiento local, Hogan cree que las condiciones son propicias para devolver las mansiones urbanas del siglo XIX a su uso original.

Edad de oro

Los agentes inmobiliarios, que no recuerdan un tiempo en que los propietarios se hayan unido para vender casas urbanas, sugirieron que la nueva riqueza de la ciudad condujo a una segunda «edad de oro», revirtiendo la tendencia prevaleciente en el siglo XX, cuando los dueños dividieron los edificios para venderle unidades separadas a la emergente clase media. «Ahora hay una riqueza increíble», se entusiasmó Mark Bensky, agente inmobiliario de Coldwell Banker Hunneman que representa al grupo de Hogan. «Tenemos gente que vende sus grandes casas suburbanas para estar cerca de todo lo que una ciudad tiene para ofrecer. Creo que la demanda de casas urbanas sólo puede seguir creciendo», pronosticó.

«Al venderla en block, los dueños obtienen al menos 10 por ciento más que si la vendieran individualmente», estimó Bensky. Este argumento fue suficiente para convencer a los dueños del edificio de Hogan, que en algunos casos ya estaban pensando en pasar a casas mayores, de aceptar la operación.

Hogan tuvo esa idea en abril, cuando Sheeroy D. Desai, presidente ejecutivo de Sapient Corp., una compañía con sede en Cambridge, Massachusetts, pagó 5,2 millones de dólares por la mansión lindera e inició refacciones que todavía no finalizaron.

Mansiones

«La venta demostró que en el mercado de hoy todo un edificio puede valer más que la suma de sus partes», concluyó David Hogan. Entre tanto, los precios de los condominios en el barrio de Hogan, Back Bay, el área residencial más cara de Boston, empiezan en 7.500 dólares por metro cuadrado.
Mientras que las mansiones urbanas unifamiliares cuestan como mínimo 8.600 dólares por metro cuadrado, de acuerdo con estimaciones de Bensky. Las casas urbanas de Back Bay, en el extremo occidental del parque conocido como Public Garden, suelen tener una superficie de entre 460 y 1.000 metros cuadrados, y casi siempre su precio supera los 5 millones de dólares, detalló Bensky.

El crecimiento económico creó un auge inmobiliario en toda la región, sobre todo en el sector de las propiedades más costosas, ya que la cantidad de norteamericanos que informaron ingresos anuales de 1 millón de dólares o más, trepó de 66.485 en 1993 a 172.004 en 1998, de acuerdo con el Internal Revenue Service, el organismo encargado de la recaudación impositiva en EE.UU.

En Nueva York y San Francisco, mercados residenciales similares al de Boston, los agentes inmobiliarios notaron una fuerte demanda de casas urbanas, aunque dicen que las reformas para convertirlas en viviendas unifamiliares se ven entorpecidas por leyes que protegen a los inquilinos. En Nueva York, donde los precios de las mansiones urbanas aumentaron 21,7 por ciento el año pasado, según un relevamiento de la filial Douglas Elliman de Insignia
Financial Group Inc., algunas cuadras contienen «casa tras casa que la gente pagaría enormes sumas para reconvertir en viviendas unifamiliares», explicó Hall Wilkie de Brown Harris Stevens.

División

¿Pero cómo hacerlo? En San Francisco, los dueños le encontraron la vuelta a la reglamentación configurando separadamente el piso bajo o superior como «suites para familiares políticos», de modo que legalmente la edificación contiene el mismo número de unidades, sin necesidad de alquilarlas, reveló Stephanie Ahlberg, agente de bienes raíces en Hill & Company que gestiona unas dos conversiones anuales. «Si no tuviéramos las restricciones actuales, veríamos un enorme incremento en el número de conversiones», agregó.

Te puede interesar