El gobierno chileno pidió ayer a los inversionistas « respeto» y que «midan sus palabras», tras la polémica que generó un cruce de opiniones del empresariado español y el ministro de Hacienda, Nicolás Eyzaguirre.
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La semana pasada, el gerente-general de Endesa Chile, Héctor López, aseguró que Chile se está « argentinizando». Ante los dichos del empresario, Eyzaguirre replicó que «si (a las empresas) no les gusta como son las cosas aquí, tienen la puerta abierta» para marcharse.
En este marco, el secretario general de gobierno, Francisco Vidal, intentó bajar el tono de la disputa, al asegurar que las «puertas están abiertas y seguirán abiertas para los inversionistas, puesto que éstos son fundamentales para el desarrollo y el crecimiento económico del país».
Sin embargo, pidió a los inversores extranjeros que midan sus palabras, porque «no es justo» lo que se dijo (en alusión a los dichos de López), de que Chile se está « argentinizando». Vidal señaló que es un doble insulto y una falta de respeto para la Argentina y para Chile. «No es justo, no es correcto», señaló.
Los empresarios hispanos en Chile calificaron las palabras de Eyzaguirre como «insólitas y desafortunadas», pero dijeron que este hecho no representa un quebrantamiento de las relaciones bilaterales.
A juicio del presidente de la Cámara Oficial Española de Comercio de Chile, Luis Cid, los vínculos entre ambos países gozan «de una salud envidiable». «Chile es un país bueno para invertir», agregó Cid. No obstante, lo más molesto para los inversores españoles fue la alusión de Eyzaguirre a que «ya les gustaría en España tener una transparencia como existe en Chile». «Con todo respeto las defino en una palabra: me parecen insólitas, no las comparto», dijo Cid. Por su parte, el presidente de la Confederación de la Producción y el Comercio de Chile, Juan Claro, calificó tanto las declaraciones de Eyzaguirre como las del gerente general de Endesa como « desafortunadas», y explicó que no representan lo que son las relaciones con el empresariado español. «Creo que no va más allá de ser un incidente desafortunado, quizás un exabrupto como otros que le hemos conocido al ministro en otras oportunidades», dijo Claro. Las declaraciones del gerente de Endesa también las consideró «desafortunadas», aunque «entiendo que han sido mal interpretadas».
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