El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un desarrollo que trascendió lo tranquilo y se convirtió en sopor, para cubrir con innumerables pasajes desérticos un recorrido horario que sobró por todos sus flancos.
Las otras estuvieron, con sus más y sus menos, fluctuando entre menos de uno y en torno a dos por ciento de máximo.
Una rueda donde se pudo corroborar que la pregonada «salida del default» ya resultaba un tema remanido, desgastado, para la tónica bursátil. Y nada de lo siguiente pareció aportarle un nuevo motivo de entusiasmo. Tampoco de desazón.
Dejá tu comentario