Enviado de Bush preocupado por precios y Morales
Se reunió con Kirchner y cuatro ministros • El vicecanciller Thomas Shannon preguntó por control de precios • Advirtió que Evo Morales complica a la región por cocaína • No dio señales de acelerar fin de subsidios al agro • Se enfrió la tesis de acuerdo individual con Uruguay • Escuchó pedidos para que atraiga inversiones de su país a la Argentina • Propuso organizar seminarios para ofrecer oportunidades a EE.UU. • Kirchner quiso corregir las impresiones poscumbre.
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Tom Shannon, el segundo de Condoleezza Rice para América latina, fue recibido por el Presidente. El agradeció calificando a Kirchner de hospitalario y fino.
• En materia de negociaciones comerciales, el enviado de Washington se mostró especialmente cuidadoso con el Mercosur y su condición de interlocutor unificado. Es decir, admitió -sobre todo frente a Taiana- que hay restricciones importantes en materia de subsidios agrícolas para integrar a ese bloque en un área de libre comercio continental y sugirió, brumosamente, que no hay que esperar una apuesta demasiado osada de su país en la liberalización de esas barreras si antes no hay señales en el mismo sentido por parte de la Unión Europea. El subsecretario intentó despejar también la zozobra que ganó a las cancillerías de Brasil y la Argentina ante la posibilidad de que los Estados Unidos comiencen a negociar un tratado de libre comercio con Uruguay de manera individual. Dijo que ese país no está en la lista de los que están conversando con el suyo. A propósito de esto, el senador republicano Mel Martínez, que visita también la región en estos días, debió aclarar que nunca se refirió a que estuviera prácticamente cerrado un acuerdo de esa naturaleza y que se malinterpretó una afirmación suya sobre el tratado de protección de inversiones que ya había sido suscripto.
• Con Miceli la reunión fue menos convencional que la de Cancillería. El subsecretario dio la impresión de estar « semblanteando» a la ministra, en el sentido de desentrañar si sostiene posiciones técnicas definidas o si, como muchos creen, sólo es la instrumentista de una operación que se conduce desde la Casa Rosada. Tal vez se fue con una sensación ambigua, ya que Miceli habló de economía pero en términos más bien teóricos y referidos a la escala regional. Se demoró en establecer, sobre todo, vinculaciones entre democracia y desarrollo económico, que después aparecieron en la declaración de Shannon junto a Kirchner. Sin embargo, cuando el norteamericano manifestó su temor por alguna forma de control de precios o, peor aún, de presión política sobre las empresas comerciales de su país en la Argentina -particularmente supermercados-, Miceli fue precisa y enfática: «Hay negociaciones y acuerdosde precios. Ni control ni establecimiento de precios máximos», definió. La sucesora de Roberto Lavagna adoptó también una música habitual en el ministerio durante la gestión de su antiguo titular: la necesidad de que los organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el BID se comprometan más con los objetivos de desarrollo económico y nivelación social de los países de la región.
• Shannon, especialmente cordial con Miceli, la invitó para visitar el Departamento de Estado cuando la ministra, en febrero, realice una gira por los Estados Unidos. Ella fue invitada a Washington por John Snow, el titular del Tesoro y también tiene previsto realizar una exposición en el Council of the Americas.
• A propósito del último visitante argentino a ese foro, el ministro De Vido, tal vez fue el funcionario que más llamó la atención de Shannon ayer. No sólo porque se trata de quien recibe habitualmente reproches por falta de transparencia (Bush y Lavagna coincidieron en este punto a fines de 2005, basándose en el informe del presidente del Banco Mundial, el republicano Paul Wolfowitz sobre cartelización en las licitaciones de obra pública).
También porque el ministro de Infraestructura es el responsable político y económico de la relación con el régimen de Hugo Chávez en Caracas.




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