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23 de julio 2012 - 22:51

España, al límite del KO financiero, arrastró a las bolsas del mundo

El pesimismo invadió a los inversores luego de que el riesgo país ibérico trepara a 632 puntos y alcanzara un nuevo máximo histórico. Además, la rentabilidad del bono a diez años tocó 7,5% y así se ubicó en los mismos niveles cuando Grecia, Irlanda o Portugal tuvieron que pedir un rescate. El viernes Valencia dijo que solicitaría ayuda del gobierno central. Madrid perdió 1,1%, Fráncfort 3,2%, París 2,9%, Atenas 7%, Milán 2,8% y Londres 2,1%. En Wall Street, Dow Jones cayó 0,8%, S&P500 0,9% y Nasdaq 1,2%.

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"Los mercados ya no saben a que agarrarse", consideraron analistas.
Las bolsas europeas volvieron a registrar fuertes pérdidas y arrastraron a la baja al euro, en un marco de nuevas inquietudes sobre la economía española y sobre el respaldo de Europa a Grecia.

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La caída bursátil llegó a tales niveles que obligó a las plazas de Madrid y Milán a prohibir las operaciones de especulación a la baja (venta en corto). Milán limitó la restricción a los valores financieros (bancos y seguros) pero Madrid la extendió a todas las acciones.

Las ventas en corto permiten a un operador pedir prestados títulos que venden a un valor fuerte pero que suponen que se van a depreciar. Si ello ocurre, podrán volver a comprarlo a un precio menor y devolverlos a quien se los prestó, ganando con la diferencia.

Esa medida permitió recuperar bastante terreno a la Bolsa de Madrid, que cerró con una caída de 1,1%, después de haber llegado a perder más de 5%.

Milán (que también llegó a caer más de 5%) cerró con una depreciación de 2,89%. Fráncfort perdió 3,18%, París 2,89% Londres 2,09% y Atenas se hundió 7%.

Por su parte, Wall Street cerró esta primera jornada de la semana teñido de rojo, aunque logró frenar las fuertes pérdidas con las que había reaccionado en el arranque de la sesión a las nuevas dudas que giran en torno a España y Grecia.

El Dow Jones de Industriales, que había llegado a dejarse cerca de dos puntos porcentuales en el inicio de este lunes, logró echar el freno a esas pérdidas en la recta final de la sesión para ceder finalmente el 0,79 % ó 101,11 puntos, hasta terminar en las 12.721,46 unidades.

También consiguieron aminorar las caídas de la mañana el selectivo S&P 500 y el índice compuesto del mercado Nasdaq, que terminaron con unos descensos del 0,89 y el 1,2 %, respectivamente.

Los números rojos con los que se había despertado esta sesión Wall Street venían determinados por la fuerte tendencia bajista que se hacía con las bolsas del otro lado del Atlántico, donde Madrid llegaba a caer más del 5 %.

"Es una situación casi crítica. Los mercados ya no saben a que agarrarse", consideró Cyril Regnat, estratega del mercado de obligaciones de Natixis.

"Un miedo contagioso hizo temblar a las bolsas en Europa, provocado por una aglutinación de temores relacionados con una salida inminente de Grecia (de la zona euro) y con la solvencia de las regiones españolas e italianas", resumió Michael Hewson, analista de CMC Markets UK.

El viernes, Valencia dijo que solicitaría ayuda financiera del Gobierno central y ahora también Murcia seguiría el mismo camino. Los medios españoles publicaron el fin de semana que otras comunidades autónomas podrían hacer lo propio.

El riesgo país de España se desbocó y superó por primera vez en la historia del euro los 632 puntos básicos, en una jornada en la que la rentabilidad del bono español a diez años avanzó en la zona considerada de rescate hasta el 7,5% (frente a 7,226% al cierre de los mercados el viernes), marcando un nuevo récord desde la creación de la zona euro en 1999, aunque al final de sesión retrocedieron ligeramente.

Los temores a que España tenga que solicitar a sus socios europeos un rescate de toda su economía como los que atravesaron Irlanda, Portugal y Grecia son cada vez más grandes.

Esos niveles de rendimientos son considerados insostenibles a largo plazo. Los inversores temen que España, la cuarta economía de la zona euro, tenga que pedir una ayuda financiera global y no sólo para sus bancos.

El ministro de Economía español, Luis de Guindos, descartó sin embargo esa posibilidad y aseguró que "España es un país solvente".

El Banco de España anunció además este lunes una agravación de la recesión, con un retroceso del PIB de 0,4% en el segundo trimestre, después de haber caído un 0,3% en el primero.

Las preocupaciones de los inversores también apuntaban a Grecia. Esta semana el gobierno de Atenas recibe a sus tres acreedores (la Unión Europea, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Central Europeo, BCE) para intentar alcanzar un acuerdo sobre el plan de ayuda y las reformas en curso.

Según los analistas, la única esperanza de estabilización a corto plazo de los mercados consistiría en una intervención del BCE.

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